Artículo de Joaquim Coll Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

La guerra que federará a Europa

Se ha producido una toma de conciencia de que hemos de avanzar rápido en el proceso de integración, cuyo camino y final tiene un nombre: federalismo

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La guerra que federará a Europa

Con la emisión de deuda conjunta para financiar los 750.000 del fondo de recuperación de la pandemia, se habló de “momento hamiltoniano europeo”. La UE dio un paso importantísimo para, como hizo Alexander Hamilton durante la fundación de los Estados Unidos, avanzar en la unión fiscal. Si la crisis sanitaria del coronavirus sirvió para hacer visible ante la ciudadanía la utilidad del proyecto europeo con la compra de las vacunas, la catastrófica e impredecible guerra de Putin se ha convertido en el despertador que nos hacía falta. Se ha producido una toma de conciencia de que hemos de avanzar rápido en el proceso de integración, cuyo camino y final tiene un nombre: federalismo. El primer ministro italiano, Mario Draghi, abordó este martes en la Eurocámara un tema tabú: la necesidad de reformar los Tratados para situarnos definitivamente en el camino del “federalismo”. Con la pandemia y la guerra las instituciones europeas están teniendo que tomar decisiones rápidas en un contexto geopolítico muy complicado. Pese a que la unidad de la UE ha sorprendido a propios y extraños, empezando por Putin, si queremos avanzar de verdad hay que suprimir el principio de unanimidad de los Veintisiete y adaptar las instituciones

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Paralelamente, el Parlamento Europeo ha aprobado la reforma de la ley electoral para crear una sola circunscripción en toda la Unión. El propósito es que haya una segunda lista transnacional, integrada por 28 candidatos, en la que cada familia política (liberales, conservadores, socialistas, etc.) presentaría la suya propia, que sería la misma en todos los países, con un cabeza de lista que se erigiría en el candidato a presidir la UE. También se impondría la obligatoriedad de listas cremallera (paritarias) y la votación en toda la Unión el 9 de mayo, día de Europa. Falta el visto bueno del Consejo Europeo, es decir, de los Gobiernos, pero de llevarse a cabo sería un aldabonazo para que en 2024 nazca el pueblo europeo, políticamente federal. La guerra de Putin ha creado las condiciones de necesidad para dar este salto en fiscalidad, defensa, etc. Démoslo, y rápido.