Libertad condicional

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Verónica Forqué.

Verónica Forqué. / AFP / JORGE GUERRERO

Cuando leí la noticia de la muerte de tu madre, pensé en ti. Esto se llama mecanismo de proyección. Me identifiqué contigo porque había vivido una situación parecida. Mi padre falleció cuando yo tenía 36 años. Y en mi familia hay varias personas que se han suicidado. Por eso me siento cercana a ti, aunque no te conozco de nada. Consciente de que quizá sea una proyección ilusoria.

Recuerdo que hace tiempo alguien me dijo: "¿No has visto el perfil de Instagram de la hija de la famosa actriz? ¡Está completamente loca!". Decían que salías semidesnuda y con los pechos operados.

Reconozco que entré por morbo a tu perfil. Lo que vi fue arte, pero el arte genuino hace sentir incomodidad. Y el arte que tiene un discurso potente necesita de receptores inteligentes. Por eso no mucha gente entiende que tu propuesta radical se puede interpretar como un discurso contra la pornificación y la bimboficación o pibonización (el hecho de convertir a las mujeres en muñecas, vaya). Por eso estaba la turba llamándote loca, loca, loca, que es lo que nos dicen a menudo a las mujeres que pensamos por nosotras mismas.

Imposible preverlo

Por experiencia sé lo que sucede cuando un familiar se suicida. Lo primero que piensas es que la culpa es tuya, que algo has hacho mal. Lo peor es que a tu alrededor mucha gente lo piensa también. Y te lo van insinuando. "Pero... ¿cómo no te diste cuenta?". "Pero... ¿por qué no estabas allí esa noche?".

Por supuesto que no es tu culpa, como no es culpa de nadie que una persona se suicide. El suicidio es un evento multifactorial. Y se interpreta desde una perspectiva biopsicosocial. Es decir, que todas las personas tenemos un temperamento innato, determinado genéticamente, unos eventos que son los que han constituido nuestra vida, una sociedad que nos conforma... y un acontecimiento es la suma de muchos otros, de piedrecitas que han creado un camino hasta una meta. Nada tiene que ver con que estuvieras o no aquella noche y era casi imposible que pudieras preverlo.

Tu situación es la misma de tantas personas que han visto cómo un familiar o alguien cercano se suicidaba. La incredulidad, la culpa, incluso la vergüenza tóxica a veces. Avergonzarte de lo que ha pasado porque de alguna manera te salpica.

Es duro, y en tu caso lo es aún más porque los cotilleos y murmuraciones no se limitan a tu barrio o a tu urbanización. En tu caso, las especulaciones corren por todo internet.

Me gustaría pensar que una mujer inteligente y valiente como tú lo va a poder superar. Me gustaría pensar que una mujer inteligente y valiente como tú va a convertirse en una artista mejor, porque tendrás algo potentísimo que contar. Me gustaría pensar que una mujer inteligente y valiente como tú puede mostrarle al mundo un ejemplo. Espero de todo corazón que así sea y, sin conocerte de nada, confío en ti.

Salud mental

Tú y yo sabemos que a todo el mundo se le llena la boca hablando de salud mental cuando no tienen ni idea de lo que dicen. Que instrumentalizan casos como los de tu madre por mero interés político o por llamar la atención o buscando 'clickbaits'. Tú y yo sabemos que el asunto es complejísimo y que no se puede debatir en tuis o en tertulias televisivas. Yo sé lo que me saca de quicio oír opinar a todologos que no tienen información y experiencia en el tema.

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No es fácil que tu padre o tu madre mueran cuando eres joven. A tu alrededor todo el mundo tiene padre o madre y, aunque no estén muy cercanos a ellos, siempre aparecen en sus conversaciones, como extras en una película. Yo sentía que era la única que no podía contar eso. Mi padre había fallecido y mi madre estaba enferma. Recuerdo lo mal que me sentía cuando me deseaban un "feliz cumpleaños en compañía de tu familia", o un "felices fiestas en familia". Gente bien intencionada que no sabían lo mucho que me dolía. 

Supongo que estas fiestas para ti van a ser complicadas. Lo único que te puedo decir es que yo he estado allí y cada año se lleva un poco mejor. Y que muchísima gente como yo nos sentimos ahora cercanas a ti. Y te estaremos deseando lo mejor, como un ejército silencioso y distante.

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