Pros y contras Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Moriremos resignados

El gran dilema que plantea 'Tío Vania', de Chéjov, es la lucha entre la incertidumbre de lo que puede ser y la certeza de lo que es

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Moriremos resignados

El gran dilema que plantea 'Tío Vania', de Chéjov, es la lucha entre la incertidumbre de lo que puede ser y la certeza de lo que es. La duda genera alternativas (ser feliz o ser desgraciado son opciones posibles) y la verdad es terrible. Nos empuja al "moriremos resignados", después de una existencia "difícil y amarga". El quejido de Sonia a favor de la misericordia, de la compasión hacia aquellos que han perdido el aliento (ella misma y su tío), es uno de los finales más terribles y memorables de la historia. De hecho, toda la pieza se encamina a este final. La verdad de lo que somos nos lleva a la tristeza, y solo podemos luchar con la resignación de quien ha renunciado a las expectativas.

El 'Oncle Vània' que ha estrenado Oskaras Koršunovas en Temporada Alta (y que se verá en el Teatre Lliure en noviembre) es una colosal reflexión sobre este tiempo de certezas irrevocables. Con una mezcla insólita de naturalismo, comedia, estridencia y serenidad, de extrañamiento, de pasión y desafección, hace patente la pastosidad del conflicto entre los deseos y la realidad. Hace visibles y palpables los días del vacío, en un montaje donde percibimos la "disolución gradual indiscutible" de nuestras propias almas.

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Teatro