Editorial

Disney y los límites de la corrección política

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El Periódico

Imagen de la película Dumbo.

Imagen de la película Dumbo.

Las creaciones artísticas y literarias de otras épocas reflejan una manera de ver las cosas que, desde la óptica actual, puede estar muy lejos de la sensibilidad y la ética pública de hoy. Cuando esto se considera escandaloso y en lugar de entrar en debate con nuestro pasado preferimos ocultarlo la corrección política llega entonces a rozar lo esperpéntico o, como mínimo, está en el límite de lo razonable. Cuando se trata del público infantil es probable que muchos relatos tengan que ser observados advirtiendo del contexto en el que fueron creados –aunque si hablamos del adulto la pedagogía se convierte rápidamente en paternalismo–, como así hizo Disney, por ejemplo, cuando percibió que películas como Dumbo o Peter Pan incluían «estereotipos y contenidos racistas»: un mensaje inicial apostaba «por generar un diálogo para crear un futuro más inclusivo».

Ahora, la empresa ha dado un paso más y ha retirado del catálogo infantil de su plataforma Disney+ las películas referidas por contener «descripciones culturales anticuadas» o por menosprecio o ridiculización de minorías. Las fronteras entre libertad creativa, comprensión de la evolución histórica y posible banalización de mensajes que hoy nos deberían incomodar son difusas y sujetas a polémica. Y esta bien que así sea: otra cosa muy distinta es arrinconar –una estrategia que recuerda a los infiernos de los bibliotecas sometidas a censura– creaciones que no ya los adultos, sino cualquier menor educado en casa y la escuela con un mínimo sentido crítico, será capaz de procesar.