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Cambio de ciclo

La Unión Europea, EEUU y la vacuna enfocan este 2021 hacia un horizonte distinto en la agenda global

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Cambio de ciclo

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No todo va a cambiar en el mundo, pero tras la travesía incierta en la que nos ha metido el virus, en el camino que nos ha de llevar al final de este año recién estrenado parece que las luces largas enfocan un horizonte distinto en la agenda global. Signos de esperanza que, en medio de la incertidumbre, apuntan a un cambio de ciclo. Estos son los más inmediatos.

El primero es la Unión Europea. Ha llegado su hora, liberada de la amenaza británica del abandono y con un acuerdo que parece suficiente como para no pagar los platos rotos de una ruptura cocida a fuego lento, es la hora de volver a poner en valor el sentido de la Unión. Sale de la crisis fortalecida por haber actuado con una sola voz no solo en el Brexit, sino también adquiriendo, para todos sus socios al mismo tiempo, las vacunas que cada uno de los países por su cuenta no hubieran conseguido ni en cantidad ni en precio ¿Puede haber mejor señal de que avanzamos juntos? Es su momento, ahora que, además, el ascenso del ultranacionalismo, una de las grandes amenazas a la unión, se ha quedado huérfano.

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Vencido Donald Trump, el símbolo al que recurrían todos los nacionalismos, ¿a quien mirarán ahora los Orban en Hungría, Salvini en Italia, Le Pen en Francia o Abascal en España? Ni Bolsonaro, ni Putin son referentes a los que los europeos observen con tranquilidad, y aunque los movimientos radicales seguirán presentes, la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca apunta también a un horizonte bien diferente en la búsqueda de soluciones multilaterales frente a nacionalismos delirantes.

Por último está la vacuna. O para ser más precisos, las vacunas que irán llegando poco a poco. No serán un milagro y tardaremos todavía meses en notar su eficacia. Pero durante este 2021 empezarán por cambiar nuestras vidas, primero, y luego, a condición de que seamos capaces de vacunar no solo en nuestros países ricos, sino en todos, supondrán una avance sustancial también para recuperar el equilibrio en la agenda global. El cambio de ciclo es posible.