DOS MIRADAS

Desnudos

Saldremos de esta crisis pero vendrán más pruebas, y la recuperación determinará cómo las afrontaremos

Se lee en minutos
Cola ante la oficina de Treball en el Gòtic de Barcelona, en una imagen de archivo.

Cola ante la oficina de Treball en el Gòtic de Barcelona, en una imagen de archivo. / FERRAN NADEU

La pandemia ha dejado al descubierto las debilidades de un sistema de bienestar parcheado. La demanda en los bancos de alimentos se ha incrementado más de un 30%, aumentan los morosos, las entidades sociales agonizan, ¿hablamos de las residencias de mayores? La Gran Recesión quebró el ajuste entre economía y progreso social. La austeridad ahondó la desigualdad y dejó un escenario asolado por la precariedad. Algunos se hundieron definitivamente. Muchos lograron mantenerse a flote en la economía informal. Falsos autónomos, falsos becarios, jornadas completas maquilladas de parciales… Miles de hogares condicionados por la inestabilidad laboral. Llegó el virus y el frágil equilibrio naufragó.  

Te puede interesar

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Saldremos de esta. Pero ¿cuántas prendas habremos perdido? Vendrán más pruebas. En buena parte causadas por el cambio climático y una sobreexplotación del planeta que supera su capacidad de regeneración. ¿Podremos seguir desnudándonos sin que los populismos arrecien, la democracia se lamine aún más y la paz social estalle? La recuperación determina cómo afrontaremos la próxima crisis. De la última no salimos bien.

Temas

Coronavirus