Editorial

La recuperación de los dividendos en la banca

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El logo del Banco Central Europeo (BCE), reflejado en una ventana en Fráncfort.

El logo del Banco Central Europeo (BCE), reflejado en una ventana en Fráncfort. / REUTERS / RALPH ORLOWSKI

El pasado mes de marzo, el Banco Central Europeo exigió a los bancos no remunerar a sus accionistas ni con dividendos ni acciones «para aumentar su capacidad de absorber pérdidas y apoyar la financiación de hogares, pequeñas, medianas y grandes empresas» hasta finales de este año. Estando sobre la mesa la propuesta de mantener esta prohibición durante un año más, las autoridades europeas se inclinan sin embargo por no extenderla al conjunto del 2021, al menos no de forma general e incondicionada.

La decisión de que el oxígeno facilitado al sector financiero revirtiese prioritariamente en la disponibilidad de crédito y la solidez de las entidades en plena pandemia tuvo cierta lógica. A pesar de ello, el sector ha señalado los efectos negativos que ha tenido en la cotización bursátil (y en casos concretos como el de las entidades participadas por fundaciones). Parece razonable que los reguladores europeos abran la puerta a que los accionistas recuperen la rentabilidad de sus participaciones,  siempre con una salvedad no menos justificada: que no exista una recaída general que incremento el riesgo para la solidez del sector.