24 nov 2020

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ANÁLISIS

Luis Enrique felicita a Ferran Torres por su ’hat trick’ ante el Alemania

CRISTINA QUICLER (AFP)

Luis se viste de Luis

Mónica Marchante

Es Octubre de 2007 se juega un Dinamarca-España que va a marcar el punto de inflexión de la selección de Luis Aragonés. Lo recordaba hace unos días en una agradable charla con David Villa, máximo goleador de la Roja. Ese día salía España sin el propio David, por lesión, y la víspera se había lesionado Torres en el entrenamiento de Aarhus. Tamudo había sido reclutado por Aragonés para un servicio puntual como delantero de guardia. Cumplió marcando el 0-1. La clasificación para la Euro 2008 estaba en el aire y el ambiente que rodeaba a la selección estaba enredado y sin acabar de digerir aún la ya larga ausencia de Raúl González por parte el entorno mediático.

Aquel centro el campo ya era de Xavi e Iniesta con el soporte de Albelda, a quien Koeman dejaría después sin Eurocopa…."Lo teníamos complicado y sentíamos esa presión de no clasificarnos”, me recordaba Villa.

Y de repente España se puso a jugar el balón, a tocar y a marear a aquella selección danesa que vio como Sergio Ramos remataba a la red una jugada de 28 pases en un minuto y 15 segundos. Aquella noche se fraguó el 'tiki- taka'  que llevó a la selección a la mayor gloria de su historia. Como diría Piqué, en Aarhus empezó todo.

El martes, viendo el festival goleador y de juego de la selección de Luis Enrique ante Alemania, fue inevitable recordar aquella otra noche en Dinamarca. Había ciertas similitudes, como una clasificación en juego (ahora para la Nations League), muchas dudas entorno a la selección española, como entonces, y búsqueda de un equipo sobre el que construir el futuro de la selección por parte de ambos Luises. Y otra similitud aún más importante que las anteriores, dos entrenadores con gran personalidad con una determinación indiscutible sobre el camino que hay que recorrer y cómo.

Como Aragonés

Lo de la Cartuja fue un vendaval. Como si los jugadores se hubieran propuesto devolverle a su entrenador toda la confianza que éste estaba poniendo en ellos y en que los goles llegarían porque las ocasiones se estaban creando. Tras los dos primeros partidos de esta ronda era fácil dudar sobre lo que España alineaba arriba. Pero lo importante es que no lo hiciera el director de orquesta. “sabíamos que íbamos a llegar al gol de manera elaborada”, explicaba el seleccionador tras el 6-0.

 Si algo bueno tienen los campos vacíos es que escuchamos nítidamente las indicaciones de Luis Enrique a sus futbolistas desde la banda.”¡ataques largos, va, no hay prisa, no hay prisa!” gritaba a sus jugadores.”¡Qué maravilla Dani!” a Dani Olmo cuando éste se escapa de su marcador y corre hacia puerta”¡Bravo Pau, bravo Fabi!”

Hasta la foto de celebración de vestuario me recordó a la selección de Luis Aragonés. ¿Por qué? Porque el 'sabio' siempre se “escaqueaba” de salir en esas fotos. El protagonismo para los protagonistas, y esos eran los jugadores. Luis Enrique tampoco está en la foto del España-Alemania. Pero el traje de Luis le sienta estupendamente. Ojalá esta gran victoria signifique lo que aquella de Dinamarca.