30 nov 2020

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CUANDO LOS NIÑOS SALEN AL PATIO

El ’tiet’ Ansu Fati sigue haciendo diabluras.

AFP

La pandilla del 'tiet' Ansu Fati

Emilio Pérez de Rozas

Venga, va, hay que animarse. Con todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, hay que encontrar alguna cosa que nos anime. Hasta puede servirnos, en serio, el desastre en el que está convirtiéndose el Barça, dentro y fuera del campo, y hasta iba a decir en las tertulias de los bares ¡¡pero no hay bares!! donde conversar sobre si el Barça (¡¡hasta ahí llega el negativismo culé!!) pasará de los octavos de esta Champions donde, de momento, la próxima jornada ya jugará sin Piqué, en Turín, ante la Juventus, por una expulsión más que cuestionable.

Repito, yo estoy dispuesto a animarme. Y no solo porque anoche empezáramos a ver destellos de aquel Leo Messi de hace algún que otro año, de aquel Leo Messi que parecía deslizarse en patines, haciendo eslaloms maravillosos, sorteando rivales, protagonizando cambios de ritmo invisibles y retorcidas variaciones de dirección, hasta que, como anoche, le hacían penalti. O marcaba.

Messi, ya está aquí

Es posible, sí, que camino de los 34 años, algunos hayan preferido empezar a dudar de Messi. Yo creo que es más fruto de todo el lío en que se metió (y nos metió) con el burofax pero, como ha contado Ronald Koeman, un ‘mister’ que no suele mentir, está en forma, está con ganas, quiere ser capitán (y ejercer) y, por tanto, todo llegará, poco a poco. Y, sí, el de anoche pudo ser el partido del despegue mira por donde, cuatro días antes de la hora de la merienda ante el Real Madrid.

Hay cosas de este Barça en construcción que te ayudan a animarte. E, insisto, como todo lo demás de nuestro alrededor es un desastre yo, al menos, me niego a ser pesimista. Es evidente que me anima y motiva muchísimo más todo lo nuevo, lo joven (son casi niños), que lo ya conocido, que lo veterano, aunque la mezcla se me antoja una manera de reconstruir algo que ya no tiene sentido, que es seguir soñando con el Barça de la excelencia.

La apuesta de 'Tin Tin'

Por eso me vuelve loco Ansu Fati, que ayer celebró con un golazo y una asistencia haberse convertido en ‘tiet’. Por eso empujo para que Trincao, que anoche se entendió muy bien con la ‘Pulga’, meta un golazo. Por eso quiero que Pedri salga, en cuanto regrese el público, a hombros por la puerta grande del Camp Nou (¡¡¡ya ha marcadoooo!!!). Por eso quiero que ese niño grande que es Dembélé, que ya golea, sea aquel que compramos a precio de titanio. Por eso, puestos a desear, deseo que ‘Tin Tin’ siga por esta línea, que es la que escogió él solito.

Es verdad porque, aunque todo sea desastroso a nuestro alrededor, tampoco debemos engañarnos con falsas esperanzas, que queda mucho camino (demasiado) por recorrer. Y, sí, ya sé, se trata solo del Ferencvaros, vale, sí, ni usted ni yo somos tontos. Pero, insisto, se ven brotes verdes, se ve ilusión, se ve contagio ¿a qué sí? entre veteranos y jóvenes.

Y, bueno, ya ven, no estaba Griezmann. Y brilló el ‘tiet’ Ansu. E hizo cositas (y muchas) Trincao. Y dribló Dembéle. Y marcó Pedri.

Ustedes hagan lo que quieran. Yo pienso animarme, ¡que caray!

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