30 nov 2020

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DESDE SANTA COLOMA

Miles de personas disfrutan cada año de la cerveza del Oktoberfest.

123RF

La gente de bar

Antonio Molina Juanes

Los bares son un termómetro de lo que nos pasa como sociedad, de lo que respira la calle

La víspera de que se diera la orden de cierre de los bares para contener el repunte de los casos de Coronavirus, pasé por el bar de debajo de casa para tomar algo y preguntar cómo lo llevaban. El Bar Rey, el ‘Casti’ para los amigos, es uno de esos bares colomenses sin más atractivo –y no es poco- que el de ser un espacio para gente común en el que desayunar, comer, tomarte una caña y palpar de primera mano la vida en Santa Coloma. Una ciudad que no se entiende sin sus bares y su importancia como espacio de socialización. No por nada fue en Santa Coloma donde Carlos Azagra, el dibujante de cómics de 'El Jueves', fundó el Partido de la Gente del Bar. Algún dibujo suyo decora las paredes del Rey.

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Bares que han sido y son refugio y consultorio, bares que son espacio para la reflexión y para el contacto con ese mundo que no sale en Netflix. Bares que son un termómetro de lo que nos pasa como sociedad, de lo que respira la calle, que son como antenas de lo que sucede y que no aparece en los medios. Bares de bocata y mediana con el mono de trabajo. Bares de desayuno de los trabajadores públicos y del súper, de las oficinas, la bandeja de cafés para llevar a la peluquería de enfrente. Bares donde los camareros, los ‘Castis’ en este caso, te asesoran en la compra de un coche, dan voces si estás buscando piso, te dan el wifi cuando no tienes internet en casa y el bar se convierte en tu oficina, te alertan sobre lo que pasa en el barrio. En definitiva, saben de qué va la cosa.

Durante 15 días el Rey estará cerrado y no tendré que saludar con la cabeza al salir o llegar a casa, como si estuviera fichando. Dentro de poco tengo que irme del piso y qué voy a hacer lejos del Rey.

Y es que cierran los bares durante unos días y nos acaban saliendo textos así, que dibujan un bar ideal donde todos conocen tu nombre, con la autenticidad y el orgullo de barrio, música de violines… hasta que los ‘Castis’ te bajan a la tierra y te cuentan el chiste del ‘fuera o fuese’. ¿No se lo saben?