15 jul 2020

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La clave

 Sesión de Control al Gobierno esta mañana en el Congreso de los Diputados ,en la imagen  el Presidente del PP Pablo Casado.

DAVID CASTRO

Un análisis equivocado

Rosa Paz

Parece que Casado no valoró el aguante de Sánchez, del que hay ya precedentes

Ahora que, superada la crisis sanitaria del coronavirus, es hora de hacer balance, se puede afirmar que el PP erró en su análisis. Basó toda su estrategia en su convencimiento de que Pedro Sánchez no aguantaría esa situación dramática y que la ciudadanía no le perdonaría ni los miles de muertos ni el confinamiento al que la había sometido. De ahí su negativa a apoyar las dos últimas prórrogas del estado de alarma, pensando que erosionaría más al Ejecutivo y sin importarle, al parecer, las consecuencias que el fin precipitado de esa medida podría tener en la salud pública.

De ahí también su reciente alineamiento en la Unión Europea con los halcones —frugales les llaman ahora— que quieren exigir a España reformas/recortes a cambio de la ayuda económica, dando a entender que aquí se malgastará el dinero en “políticas ideológicas”. Porque al parecer solo tiene ideología la izquierda y lo suyo es, como diría Rajoy, “sentido común”.

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Se equivocaron también los populares pensando que la coalición gubernamental se rompería y por eso magnificaron las divergencias entre los dos socios, aunque a veces Pablo Iglesias se lo puso fácil. Parece que Pablo Casado no valoró el aguante de Sánchez, del que hay ya precedentes, ni un dato tan simple como que Iglesias prefiere ser vicepresidente del Gobierno que líder del cuarto partido del arco parlamentario. Y tampoco midió bien otro dato fundamental, que no habiendo mayoría parlamentaria alternativa, es el presidente del Gobierno quien anticipa las elecciones. Y no lo hará.

Por el contrario, Sánchez piensa gobernar cuatro años y solo han pasado cinco meses desde su investidura. Es difícil saber si esa expectativa hará recapacitar a los populares o si la actitud de los empresarios que, además de ayudas y bajadas de impuestos, piden unidad política hará que se replanteen su posición. Estaría bien por el interés de España. Aunque también sería bueno que Sánchez llamara alguna vez a Casado.