06 ago 2020

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Dos miradas

Donald Trump, durante la rueda de prensa que dio sobre el coronavirus este lunes, en la Casa Blanca.

EVAN VUCCI (AP)

Eso tiene un nombre

Josep Maria Fonalleras

Trump no se quiere cargar a un grupo antifascista, sino al antifascismo. Y eso tiene un nombre

En 'Advocate', un documental sobre la activista judía Lea Tsemel que han pasado en el Docs Barcelona, ​ la abogada que milita a favor de la causa palestina, siempre dispuesta a defender al débil, al oprimido, contesta airada la pregunta de una periodista sobre su implicación con todos aquellos que son vistos como terroristas: "Los israelís no tienen derecho a decir a los palestinos cómo deben luchar". La periodista expresa sus dudas y Tsemel responde: "Deberías tratar de entenderme, porque soy el futuro".

En otra película, 'Blinded by the light', Javed, un joven paquistaní que vive en el Luton de la 'época Thatcher', con grupos de extrema derecha que acosan a los inmigrantes, escribe un poema antifascista que va a parar a la puerta de un hombre blanco, el señor Evans. Se presenta en su casa y los padres, atemorizados, creen que le reñirá. Evans hace lo contrario, le felicita: "Yo luché contra ellos en la segunda guerra mundial y ahora no estoy dispuesto a que estos fachas campen por mi pueblo".

He pensado en ellas a raíz de la respuesta de Trump a las manifestaciones por la muerte de George Floyd. No se quiere cargar a un grupo antifascista, sino al antifascismo. Y eso tiene un nombre.