30 may 2020

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ANÁLISIS

Jugadores del Bayern de Munich, lider de la Bundesliga, se preparan, en Munich, para el regreso de su campeonato.

EFE / LUKAS BARTH-TUTTAS

Otro fútbol

Mónica Marchante

Pese a que las cifras de contagios y fallecimientos por Covid 19 no descienden en los últimos 3 días en España, la liga empieza a ver luz.

Desde que el pasado domingo Javier Tebas hablase en Vamos del 12 de junio como fecha para retomar la competición, con las opciones alternativas del 19 o el 26, los acontecimientos en Europa esta semana han respaldado la tesis del presidente de la LFP.

Portugal anuncia que la Primeira Liga vuelve el próximo jueves 4. Y Boris Johnson da luz verde para la vuelta de la Premier a partir del 1 de junio, a falta de que se alcance un acuerdo entre los clubes, los jugadores y la patronal, cosa que no está siendo nada fácil.

Mientras tanto aquí los futbolistas completan su primera semana de entrenamientos individuales al tiempo que respaldan, con acotaciones como la de Piqué al propio Tebas, la vuelta a la competición. Pedía Gerard más tiempo para entrenar, preocupado por un arranque precipitado tras dos meses de parón, que pudiera provocar un aluvión de lesiones.

Lo escucharemos todo

Es una de las dudas que planean en un panorama inédito. Hemos escuchado testimonios de preparadores físicos, futbolistas y entrenadores. Unos creen que lo que queda de liga será para los jóvenes, a quienes les cuesta menos coger la forma. Otros lo contrario, que sus musculaturas menos desarrolladas se romperán con más facilidad. La FIFA propone cinco cambios y el entrenador de Boca, Miguel Russo, dice que con eso se pierde la esencia del fútbol. Solo parece haber unanimidad en que todos quieren el VAR. ¡Menos mal!

Este fin de semana la Bundesliga va a ser el mejor test sobre cómo vamos a vivir este fútbol, tanto desde el punto de vista de la realización televisiva-sin público en la grada el espectáculo será otro- como desde el punto de vista humano del futbolista que vuelve a rozarse con rivales y compañeros. No habrá saludo, pero sí disputas en las áreas. No habrá ambientes infernales, pero escucharemos todo como nunca. Los test garantizan la salud de los jugadores, pero el temor, el miedo… ¿saltará también al campo? Atentos a la pantalla.