25 oct 2020

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al contado

Trabajadores de la construcción y la obra pública, en Barcelona.

JOAN CORTADELLAS

El coronavirus en el mercado de trabajo

Agustí Sala

Un estudio del IEB cuantifica en 1,27 millones la pérdida de puestos de trabajo por la crisis

No hay duda de que a la crisis sanitaria le seguirá, le sigue ya, la económica. Pese a que todo depende de su duración, esta semana el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha estimado para este año un descenso de la economía española del 8% y una tasa de paro que se disparará hasta cerca del 21%. Por suerte el Fondo no suele acertar en sus pronósticos, a veces por exceso, pero otras, ojo, por defecto.

El coronavirus en todo caso se ha encargado de recordarnos la fragilidad de nuestro mercado laboral, inmerso en una precariedad acentuada tras la crisis del 2008. Un estudio de los profesores de la Universitat de Barcelona (UB) e investigadores del Institut d'Economia de Barcelona (IEB), Gemma Garcia y Esteban Sanromá, cuantifica los daños de esta pandemia en el mercado de trabajo: 1,27 millones de empleos.

Y todo ello partiendo de la base se que a finales de este mes se empezará un desconfinamiento gradual y que se llegará a una cuasinormalidad el 30 de junio, con la excepción de actividades de fuerte implantación en la composición del PIB catalán y español, relacionadas con el turismo (algunos transportes, restauración o alojamiento), que no se nornalizarán hasta más adelante. Prto, en resumen, siendo optimistas. 

Duro balance que indica que al actual periodo de expedientes de regulación temporal de empleo (ertes) en los que el erario público carga con una buena parte del coste, le seguirá otro marcado por despidos. Y el sector de los servicios, el que más pesa en la economía, será la principal víctima. En cabeza estarán la restauración y el alojamiento (274.000) y el comercio (269.000), así como los transportes (87.000) y la construcción (68.000).      

Los autores del estudio advierten de que las estimaciones afrontan incertidumbres relacionadas con la duración del 'shock' y su intensidad, pero han optado por un escenario no catastrofista y sin prever segundas oleadas de la pandemia en otoño que, en todo caso, supondrían otro tipo de 'shock' de mayor envergadura. 

Pero no todo son malas noticias. Aguantan el impacto el sector primario y la alimentación; en la industria manufacturera hay víctimas (textilconfección y calzado), otras en las que el consumo se aplaza (vehículos o electrodomésticos) y otras que crecen (farmaciaplásticoquímica de consumo).

Otra cosa son los servicios, con el 81% de la pérdida de puestos de trabajo, seguidos por las actividades industriales, con el 11,6%; la construcción, 5,4% y el sector primario, 2,1%.  Otros negocios que se verán muy mermados por la crisis son la seguridad y administrativos (58.000) o los servicios deportivos, recreativos y de entretenimiento (más de 30.000).

Y un punto destacable: las medidas de apoyo público aprobadas han salvado unos 300.000 empleos hasta ahora, calculan. Pero, el Estado no tiene recursos ilimitados y el aumento del endeudamiento disparará el coste de la financiación ¿Conclusión? Es imprescindible "alguna forma de apoyo financiero supranacional", afirman. Si no se requerirán recortes que desembocsarán en una mayor destrucción de empleo. ¿Oído Europa?