30 mar 2020

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ANÁLISIS

Carpas en el estadio de fútbol de Idlib, donde más de 200 familias permanecen como un centro de refugio provisional a causa del conflicto sirio. 

ANAS ALKHARBOUTLI (DPA)

¿Qué ocurre en Idlib?

Rafael Vilasanjuan

Los actores del conflicto en Siria aprovechan la expansión mediática del coronavirus para emplearse a fondo en la ciudad del país árabe

La epidemia de coronavirus no solo contagia la enfermedad y el miedo en la agenda global, también tiene la capacidad de dejar en segundo término cualquier otra crisis, como la de Siria, con consecuencias desastrosas para la población. Fruto de esa incapacidad para gestionar mas de una crisis al mismo tiempo, los actores del conflicto en Siria han aprovechado la expansión mediática del virus para emplearse a fondo en Idlib, el último reducto sirio donde se concentra la oposición al gobierno de Bashar al Asad.

El asedio a toda la región del Noroeste por parte del ejército sirio apoyado por la aviación rusa fue en aumento mientras el virus viajaba de China al corazón de Europa y EEUU. Sin focos resulta mas fácil convertir el enfrentamiento entre actores armados en un castigo sangriento a la población. Mas de tres millones de personas, casi la mitad huidos de otras partes del país en busca de un lugar donde no ser perseguidos, han sufrido el efecto de bombas y morteros como si vivieran en un campo de concentración a cielo abierto.

Solo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, entendió que los ataques sobre Idlib eran mas peligrosos que el virus y había que frenarlos porque anunciaban una nueva salida masiva de refugiados hacia su país, donde ya residen casi cuatro millones de sirios. En los ataques mas de 30 soldados turcos murieron, en lo que parece el preámbulo de una nueva fase de la batalla en Siria por el último bastión que se resiste. Tras la escalada las preguntas se multiplican ¿Quién mató a los soldados turcos, el Ejército sirio o los servicios especiales de Rusia? ¿Qué hace Turquía en Idlib, reforzar la frontera y evitar la masacre para que no haya mas desplazamiento o apoyar a las fuerzas rebeldes de Al Nusra?

Máxima tensión

En el punto álgido de la tensión ha llegado un pacto de alto el fuego en una reunión bilateral en Moscú. El acuerdo es para toda Siria y en especial para la zona de Idlib, el corazón del conflicto. Lo curioso es que ninguno de los dos líderes que lo han firmado y anunciado frente a las cámaras en el Kremlin era sirio. Este conflicto nunca ha sido fácil de entender, pero el encuentro entre Vladimir Putin Erdogan, solo manifiesta una vertiente mas de su complejidad y eventualmente también la facilidad para que esta guerra plagada de actores externos genere mas violencia.

Todo parece demasiado frágil para que estalle de nuevo. Aunque Rusia suavice su apoyo al Eejército sirio y Turquía limite sus manobras a contener en vez de atacar, Idlib sigue siendo un polvorín asediado. Controlada militarmente por las milicias de Al Nusra, próximas a Al Qaeda, el dilema para Occidente es cada vez mayor. Se hace difícil pensar que la OTAN pueda apoyar a su socio turco junto a los radicales para defender esta isla rebelde, el último reducto al gobierno del dictador Al Asad. Pero si el alto el fuego vence y las masacres continúan, la diáspora se volverá a contar en millones y con Turquía colapsada de refugiados, Europa volverá a ser el destino.