02 jul 2020

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IDEAS

Los parásitos de 'Parásitos'

Los parásitos de 'Parásitos'

Ramón de España

A mí me pareció una comediia negra excelente, no sé si se merece tanto galardón, pero me alegro

Aunque a algunos nos sorprenda, el efecto de los galardones de la academia de Hollywood sobre el público sigue siendo notable. No hay más que ver el éxito de 'Parásitos', la película surcoreana que este año se ha llevado todos los premios habidos y por haber para desconsuelo de Donald Trump, a quien no le parece bien que el tío Oscar se porte tan bien con un largometraje rodado en un idioma que no entiende nadie (es decir, que no está en inglés).

En Barcelona y en toda España, la taquilla se ha disparado y la cinta se ha convertido prácticamente en 'trending topic' en las redes sociales. Quienes la habían ignorado durante meses, se abalanzan ahora a verla para, por regla general, ponerla de vuelta y media en Twitter y Facebook, mostrando una actitud del modelo 'la peli es un asco y si os ha gustado sois unos cenutrios' que resulta un pelín irritante, más que nada porque la reacción de indignación llega muy tarde. Pese a que los anglosajones digan que 'Everybody loves a winner' (todo el mundo quiere a los que triunfan), lo que impera en las redes es el odio a Parásitos, una película que, a mí, con perdón, me pareció una comedia negra excelente: no sé si merece tanto galardón, pero me alegro por el director y por el reconocimiento implícito de que el cine no empieza y termina en Hollywood.

Junto a los detractores de 'Parásitos', destacan también los que se fijan en cuestiones absurdas de índole patriótica. Tengo un amigo gallego que está encantado ante la aparición en una secuencia, al fondo, de un tambor de las estupendas patatas fritas Bonilla a la vista, como si él personalmente hubiese puesto una pica en Seúl. Y algunos digitales 'indepes', para no ser menos, se hicieron eco de la noticia publicada en este diario sobre la aparición de un sobre de salami Espuña. Como el extra que cree que ha salvado una película con su presencia, aunque casi nadie la detecte, los devotos del 'everybody loves a winner' también se están poniendo las botas a costa de la película surcoreana. Todo sea por figurar en la gran ganadora de los Oscar, aunque sea a base de fuet o de patatas fritas.

En cuanto a los haters, si no la toman con 'Parásitos', la emprenderán contra cualquier otro asunto, pues viven para eso, para odiar y, a ser posible, hacerse los listos en el proceso. A fin de cuentas, la vida del 'hater', como la del nacionalista de embutido y chips, es parasitaria por definición.

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