29 sep 2020

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Ideas

Lápida de la tumba de James Dean, en el cementerio de Fairmont (Indiana).

AP / JOHN HARRELL

Hacia la falsedad absoluta

Ramón de España

James Dean lleva más de medio siglo muerto y lo resucitan para darle un papel secundario. Eso es unir al insulto la afrenta

Como decía el personaje de la zarzuela, hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad. Ayer me llegó un vídeo en el que aparecen los cinco candidatos de las últimas -de momento- elecciones generales con el aspecto de los protagonistas de la espantosa serie de los 70 'El equipo A'. Sus rostros han sido insertados en los cuerpos de los actores con una habilidad extraordinaria que impide distinguir el original de la copia. Y el cruzado Abascal convertido en el negro Mr. T hace mucha risa. Mientras la cosa se quede en el lado jocoso del 'Deep fake', uno no tiene nada que objetar. Pero la tecnología está tan avanzada que cualquiera que te tenga ojeriza puede fabricar un vídeo en el que se te vea fornicando con una mujer que no es la tuya, violando a un niño o matando a un perro de un tiro en la cabeza. Con tanta perfección, Donald Trump podría facturar unas bonitas imágenes de Joe Biden haciéndoselo con una cabra o de Jennifer Warren torturando a un 'boy scout'. Eso ya da un poquito más de miedo que Abascal convertido en Mr. T, ¿verdad?

Tras el invento de los hologramas de Roy Orbison o Maria Callas, nos enteramos de que una productora norteamericana piensa darle un papel secundario en su próxima película a….¡James Dean! El hombre lleva más de medio siglo muerto y lo resucitan para darle un papel secundario. Eso es unir al insulto la afrenta. Pero tranquilos, que en cuanto la técnica mejore un poco podremos ver los nuevos largometrajes de Humphrey Bogart o Gary Cooper, si es que los 'millenials' se acuerdan de ellos, que lo dudo, pero da igual porque ya no van al cine.

Igual también se fabrican nuevos discos de los Beatles o de David Bowie gracias a un compositor audaz ayudado por el correspondiente algoritmo. O Picasso pinta cuadros inéditos gracias a otro algoritmo. Tendremos de todo, aunque todo sea falso y a nadie le importe ya distinguir lo real de lo fabricado. Lógicamente, también nosotros seremos cada día más falsos, para estar a tono con los tiempos, y el lenguaje de los políticos se contagiará a la población, hasta que no puedas fiarte de nadie, aunque dará lo mismo porque hace tiempo que no hablas con otros seres más o menos humanos…En fin, disculpen el tono apocalíptico y regocijémonos porque, de momento, el 'Deep fake' sirve para reírse de Abascal. El que no se conforma es porque no quiere.