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IDEAS

Rosalía, durante un concierto en Dinamarca, este miércoles.

REUTERS

Rosalía, la lengua bastarda

Jordi Puntí

Catalunya, esto se sabe, es tierra de filólogos y amantes de las lenguas. No hay sobremesa que no incluya una charla animada sobre las variantes dialectales de la palabra 'esternut' (estornudo), o una discusión encendida alrededor de la expresión 'treure de polleguera' (sacar de quicio). Catalunya -esto se acepta menos- también es tierra de quisquillosos, que por deporte o por defecto buscan los tres pies al gato, y a veces la combinación del filólogo y el criticón puede resultar tediosa. Esta semana, por ejemplo, hemos visto como la cantante Rosalía publicaba una canción en catalán, 'Milionària', y algunos enseguida ya le han reprochado que en un momento de la canción diga 'cumpleanys' en lugar de 'aniversari', y 'bautitzo' en lugar de 'batejo'.

Son barbarismos que quizás hacen daño al oído, pero a su vez deben quedar como anécdotas en una canción que tiene frases ingeniosas

Son barbarismos que quizás hacen daño al oído, pero a su vez deben quedar como anécdotas en una canción que tiene frases ingeniosas, como cuando dice que quiere ser rica “porque me cierren el Louvre o el Macba”, o cuenta que tiene “un chaval contratado para que me abra los regalos de Navidad”. Con 'Milionària', Rosalía se une al corriente del trap en catalán, y no dice más barbarismos que BadGyal, P.A.W.N. Gang o Lildami ("creus que t’arrepentiràs?”), que a veces destrozan la lengua intencionadamente, metiéndole palabras en inglés o castellano para hacerla más bastarda.

La oralidad tiene sus conflictos y no debería sorprendernos. Al fin y al cabo, el gran éxito de Sau'Boig per tu', contenía la frase: “'Però dins la meva copa veig reflexada la teva llum'” (lo correcto sería reflectida). En 'La dona de l’ovni', el Gato Pérez hacía rimar “'humanitat'” con “'olfat'”. En 'Ossos en una caixa', Mishima preferían "'tragaperres'” en lugar de “'escurabutxaques'". Y un largo etcétera. El error es confundir los registros, y esperar que Rosalía escriba letras como, digamos, Josep Carner. Claro que al revés la exigencia también funciona, y habría que pedir a los políticos, locutores y otras voces públicas que hablen y escriban un catalán mejor. Si no estamos atentos a la lengua cotidiana, de la calle, que es la que importa y está cada vez más maltratada, perderemos 'bous i esquelle's, que en castellano sería como “perder hasta la camisa”.

Temas: Rosalía Música