13 ago 2020

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Análisis

Las ligas que vienen

AP / DARKO BANDIC

Las ligas que vienen

Axel Torres

Los movimientos en el mercado hacen presagiar campeonatos más abiertos en España, Italia y Alemania

Uno de los argumentos que suelen usarse para defender la creación de una Superliga Europea es aquel que afirma que las ligas nacionales son cada vez más previsibles. Y es cierto que lo son, aunque lo que hay que contestar ahí es que nuestros esfuerzos deben centrarse en evitar que lo sean, y no en acabarlas de destrozar. De todos modos, y más allá del debate organizativo, albergo una fuerte esperanza de que la próxima temporada haya más emoción en casi todas las grandes competiciones domésticas del continente. Los movimientos del mercado apuntan en esa dirección.

En España va a ser difícil que el Barcelona vuelva a pasearse como lo ha venido haciendo en las dos campañas que lleva Ernesto Valverde ocupando su banquillo. El Madrid, tras su año en blanco de grandes trofeos, no puede permitirse desertar antes de Navidad, y con el fichaje de Hazard se ha garantizado hambre y talento superlativo en la posición que dejó huérfana Cristiano Ronaldo cuando voló hacia Turín. En Brasil casi todos los obervadores están convencidos de que Rodrygo será mejor futbolista que Vinícius -pese a que la maquinaria mediática que suele acompañar al club de Chamartín haya insistido menos en vender al prodigio precoz surgido del Santos que lo que hizo cuando llegó el del Flamengo-. Lo que les vi a ambos me hace coincidir con esa opinión: a Rodrygo se le ve menos atolondrado, menos dependiente de la potencia y con mayor tranquilidad para finalizar o para dar un último pase. Jovic y Mendy también son buenas incorporaciones, aunque veo difícil que se hagan con un hueco en el equipo titular en su primera campaña porque ello conllevaría sentar a Benzema y a Marcelo.
 

Está pasando muy inadvertido el enorme esfuerzo en el mercado que está realizando el Borussia Dortmund

Si en España la pelea se presume más feroz -aunque quizá con el Atlético más lejos de los dos gigantes-, en Alemania está pasando muy inadvertido el enorme esfuerzo en el mercado que está realizando el Borussia Dortmund. Los de Favre ya llegaron vivos y con opciones de proclamarse campeones a la última jornada de la Bundesliga que finalizó en mayo, y ahora no se han quedado parados ante la revolución regenerativa que está afrontando el Bayern. Los fichajes de Hummels, Nico Schulz, Thorgan Hazard y Julian Brandt constituyen toda una declaración de intenciones en la cuenca del Rühr y prometen otra carrera por la ensaladera a la altura de la que vivimos en su última edición.

Y en Italia, donde la tiranía de la Juventus prácticamente ha alejado a los aficionados neutrales que disfrutaban con las pugnas del pasado del cuadro 'bianconero' con los dos grandes de Milán, los movimientos de los banquillos plantean una incertidumbre a la que sin duda damos la bienvenida. Obsesionada con el éxito continental, la Vecchia Signora ha dado un golpe de timón de consecuencias imprevisibles: se ha apartado del vértigo y la intensidad que tanto éxito le han reportado para apostar por un Maurizio Sarri que plantea una forma de atacar más paciente y meditada. Con el Inter encomendándose a Conte, un especialista en iniciar proyectos y hacer rendir a los equipos por encima de sus posibilidades, puede haber más Serie A de la que creemos.