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IDEAS

La cantante y compositora británica Tracey Thorn. 

Los budas de los suburbios

Jordi Puntí

Es una evidencia no siempre contrastada que los músicos que escriben buenas letras deberían ser capaces de ofrecer una buena prosa literaria, sobre todo si detrás hay un poso vital que la haga germinar. En este sentido la Inglaterra thatcheriana debía ser un buen abono, y desde hace poco se han publicado dos ejemplos notables: Tracey Thorn, la mitad de Everything But the Girl, y Brett Anderson, el alma de Suede, han escrito libros de memorias sobre sus orígenes, años de formación musical y su vida antes de llegar al éxito. Como dice Anderson en el prólogo de 'Mañanas negras como el carbón' (editorial Contra), se trataba de evitar una de esas típicas autobiografías "de coca y discos de oro".

'Otro planeta' (Alpha Decay) es el tercer libro que publica Tracey Thorn, tras Bedsit Disco Queen, unas memorias panorámicas sobre su carrera junto a Ben Watt. En este caso, Thorn combina un viaje reciente al pueblo donde creció -"un lugar sin paisaje"- con un repaso a sus dietarios de adolescencia. El resultado es un retrato de la vida estrecha en el extrarradio de Londres -o las afueras, o los suburbios, tal como escribía Hanif Kureishi- a finales de los años 70, cuando surge el punk y las inquietudes musicales se abren paso en el aburrimiento cotidiano. Thorn describe cómo rompió esa burbuja a través de los novios, los libros, los conciertos y un grupo propio, pero de paso también hace un análisis de la pérdida de personalidad de la clase obrera a lo largo de esos años.

Las memorias de Brett Anderson, que este sábado estará el festival Primera Persona, en el CCCB, tienen puntos de contacto con las de Tracey Thorn. Como ella, Anderson creció cerca de Londres, escribía un dietario de joven y leía a Orwell con devoción. "Este es un libro sobre el fracaso", dice la primera frase, y en gran parte lo que viene después es un intento "de intelectualizar" hechos y vivencias que en su momento parecían sólo instintivas. Como ocurre con sus canciones, a veces carga mucho peso en el contrapunto emotivo, pero la descripción de la época es vivísima, y ​​se convierte así en un paisaje de fondo que da relieve a la música de Suede.

Temas: Música