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PANTALLAS

El robot Sophia, que incorpora Inteligencia Artificial, en su presentación en el pasado Mobile World Congress de Barcelona.

EMILIO MORENATTI (AP)

Lawrence y los súper héroes

Mikel Lejarza

Amy Webb es profesora de la New York University Stern School of Business y fundadora del Future Today Institute. Es conocida por lanzar anualmente un informe de tendencias tecnológicas que es una de las mayores influencias a la hora de predecir la evolución del sector. Hace unas semanas presentó en Austin, Texas, el referido al 2019. En esta 12ª edición se han detectado hasta 315 tendencias en tecnología y ciencia, lo que supone un 30% más respecto a los informes de años anteriores. Es decir, la velocidad de los avances crece cada día más y más. Esto se debe a la aceleración que las empresas tecnológicas están imprimiendo a los cambios, desde las biotecnologías a las realidades virtuales, pasando por los satélites o incluso el transporte. Pero hay un elemento que se repite desde hace ya una década y que este año domina ampliamente el panorama descrito por Amy Webbla Inteligencia Artificial, que aparece ya como el elemento clave en la evolución de todos los sectores y también en el de la comunicación.

En el informe de 381 páginas se describe una sociedad en la que las empresas tecnológicas van a converger cada vez más, la impresión en 4D se va a generalizar, la Inteligencia Artificial va a organizar y condicionar nuestras vidas, y en la que nuestra comida ya no vendrá de la Tierra, sino de Amazon (que hace pocos días anunció el lanzamiento de una nueva cadena de tiendas de comestibles).

La Inteligencia Artificial aparece ya como un elemento clave en la evolución de todos los sectores

Amazon fabricará alimentos gracias a los avances en microagricultura, algo que nos hará poco a poco diferentes, al igual que los avances en la descodificación de los genomas permitirá tratamientos de salud hoy en día impensables. Según el informe de Webb todo esto llevará a las empresas a tener que trabajar buscando el equilibrio entre las decisiones tácticas y las visiones estratégicas a largo plazo. Es decir, lo de siempre, pero ahora más rápido.

¿Y qué tiene que ver esto con la televisión o el cine? Ambos medios son solo lenguajes para contar historias y su futuro dependerá de su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, pero sobre todo en el hecho de que las historias que fabriquen sean las mejores para las nuevas generaciones. En ese sentido, la televisión está mostrando una habilidad y aptitud excelentes a la hora de enfrentarse a esta nueva coyuntura tecnológica, lo cual le garantiza un presente brillante y un futuro esperanzador.

El cine anda metido en discusiones que van en contra del signo de los tiempos

El cine, sin embargo, anda metido en discusiones que van en contra del signo de los tiempos. Por cine siempre hemos entendido imágenes en movimiento. ¿Qué más da quién lo produzca, quién lo estrene o cómo se haga? Lo importante es que los largometrajes cuenten historias capaces de emocionar, hacer reír o pensar, divertir y mejorar al público que las contemple, sea en la pantalla que este prefiera.

La producción de cine va en aumento año tras año, pero ¿cuántas de esas películas quedan grabadas en nuestros corazones para siempre? No se trata de caer en la nostalgia de pensar que cualquier pasado fue mejor, porque no es así. Hoy hay series de TV mucho mejor producidas que películas que consideramos obras maestras, pero en las salas de cine hay demasiados superhéroes infantiles y ningún Lawrence de Arabia.