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IDEAS

Detalle del murciélago de Batman, en un videojuego del personaje de la DC Comics.

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Qué atrevida es la ignorancia

Ramón de España

Aunque soy fan de Batman desde mi primera adolescencia, creo que su editorial, DC Comics, está metiendo la pata al querer empapelar al Valencia Club de Fútbol a causa de un supuesto plagio: según ellos, el nuevo logotipo del equipo, diseñado para celebrar su centenario, se parece demasiado al del hombre murciélago creado por Bob Kane en 1939. Teniendo en cuenta que el Valencia lleva usando a su propio murciélago desde 1921, no sé si lo de DC es pura ignorancia o ganas de intentar pillar unos mangos con su absurda demanda. ¿Qué será lo próximo? ¿Una querella de los herederos de los guionistas de King Kong contra los fabricantes del Anís del Mono?

Esto me recuerda a previas salidas de pata de banco, como cuando Josep Lluís Núñez -que en paz descanse- dijo que Barcelona era la ciudad que llevaba el nombre de su club de fútbol más famoso, pero eso era disculpable porque todos sabemos que Núñez fue, junto a Chiquito de la Calzada, el humorista español más notable de todos los tiempos. En el caso del Valencia y Batman, la cosa va de plagio. El plagio es grave, salvo que seas Pitbull y consideres el robo un homenaje. George Harrison -quiero creer que de manera involuntaria- calcó su 'My sweet lord' de una vieja y dicharachera canción pop, 'He's so fine' (que los Who, con animo de chinchar, incluyeron en la banda sonora de la película 'Quadrophenia', adaptación de la ópera rock homónima de Pete Townsend).

"El plagio es grave, salvo que seas Pitbull y consideres el robo un homenaje"

Thom Yorke y sus compadres de Radiohead tuvieron que apoquinar cuando un tribunal decretó que su tema 'Creep' contenía un fragmento idéntico a otro de 'The air that I breathe', de Albert Hammond. El plagio llega hasta las cuestiones patrióticas, como puede comprobarse con la ikurriña -reproducción con otros colores de la Union Jack británica- o la estelada -que recuerda sospechosamente a la bandera cubana. Pero detectar un plagio en algo que no se parece en nada -como habrán podido comprobar quienes hayan visto el estilizado murciélago anaranjado del Valencia CF- y que, además, nació 18 años antes que el supuesto plagiado, es del género tonto.

Acostumbrados a exportar sus basurillas a medio mundo -véase el éxito de Capitana Marvel o Aquaman, así como el del Halloween o el 'Black Friday'-, los americanos acaban adoptando un molesto tono lerdo y colonial. ¡Que se vayan preparando los del ron Bacardí, que también tienen un murciélago!