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Al contrataque

Santiago Abascal, presidente de Vox, en rueda de prensa en Sevilla el pasado día 3.

Europa Press

Datos frente a mentiras

Ana Pastor

Soy partidaria de combatir las falsedades políticas llamando a las cosas por su nombre, afecte a quien afecte, pero sobre todo de poder demostrar que el calificativo lo avalan cifras y documentos

Es curiosa la insistencia de algunos ante la realidad. Una de las frases más repetidas de Vox durante la campaña electoral andaluza, y también después de los comicios, tiene que ver con la violencia de género y los inmigrantes. Hacen trampas con los datos en un claro intento por juntar dos conceptos para pescar votos en territorios y temas sensibles. "En España las mujeres han sido asesinadas mayoritariamente a manos de extranjeros", asegura el presidente de Vox y también su secretario general.

Los datos dicen lo contrario. Si miramos hacia atrás vemos claramente que no es así. En los últimos años siempre la mayoría de los asesinatos por violencia machista los han cometido hombres nacidos en España (en el 2017, el 66,7% de ellos eran españoles; en el 2016, el 65,3% y, por ejemplo, en el 2015, fue del 73,3%).

Mensajes que calan

Santiago Abascal iba un paso más allá en la entrevista de Telecinco. Se centró en las 43 mujeres asesinadas este año a manos de sus parejas o exparejas para hablar también de extranjeros. De ellas, 26 fueron asesinadas por españoles y 17 por hombres de otros países.

Es evidente por qué Vox usa estos argumentos. Seguramente llevan en su programa la eliminación de la ley de la violencia de género o proponen la construcción de un muro porque han detectado que el mensaje cala. En Almería fueron los dos temas más comentados por el candidato del partido, según el informe realizado por Graphex en cada una de las provincias. Allí Vox ha conseguido más del 17% de lo votos.

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A los periodistas nos toca rebatir las mentiras. Tenemos herramientas para ello. Pero nos equivocaremos si solo combatimos las que vienen de un lado, Vox en este caso. Este partido ha bebido también de los errores de los demás. Afirmar que en Andalucía hay unos 400.000 votantes fascistas es no querer ver la realidad. Afirmar que los medios han aupado esta opción es ponerse una venda en los ojos. La ola de malestar que recorre el Reino Unido, Brasil, Francia o Italia ha llegado a España. Aquí Vox ha eliminado a la prensa como intermediaria y han usado la comunicación directa de las redes sociales al estilo de Donald Trump o Jair Bolsonaro.

En cada país, los periodistas han afrontado de maneras muy diferentes el fenómeno: ignorándolo, yendo al choque, como un partido más, minimizándolo y hasta riendo las gracias. Y el resultado ha sido el mismo porque el malestar está en la calle. En Estados Unidos se ha abierto además un debate en la profesión sobre si se tiene que utilizar la palabra 'mentira' cuando los políticos usan argumentos falsos, porque resulta muy agresivo y porque los registros de Trump dejan a los demás en buen lugar. Yo soy partidaria de llamar a las cosas por su nombre, afecte a quien afecte. Pero, sobre todo, de poder demostrar que el calificativo lo avalan los datos.