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EL ARTÍCULO Y LA ARTÍCULA

¿Cocodrilos franquistas?

¿Cocodrilos franquistas?

Juan Carlos Ortega

Todos sabemos que cada televisión, cada emisora de radio y cada grupo editorial tiene su propia línea de pensamiento político. Faltaría más; tienen todo su derecho, pero el problema es que uno termina haciéndose un lío terrible. Estos últimos días, mi cabeza ha estado a punto de abandonar el cuerpo, cansada de todo, ante la imposibilidad de posicionarse acerca del asunto de los bancos y el famoso impuesto.

Para unos (la mayoría), los bancos y el Tribunal Supremo son entidades perversas, mientras que, para otros, la culpa recae en los políticos, puesto que el impuesto es cosa de ellos. Yo qué sé. En cualquier caso, no quiero hablarles de este hecho en concreto, sino de la imposibilidad de tomar posición como consecuencia de la pluralidad, por otra parte maravillosa.

Y es que a mí esto me afecta hasta por la noche. Palabra. Esta mañana me he levantado recordando la pesadilla que me ha hecho dormir fatal. En ella, la diferencia de criterios en dos televisiones iba más allá de los asuntos políticos. En mi sueño, dos cadenas de televisión tenían enfoques distintos en algo tan aparentemente objetivo como los documentales de animales.

Como sé que lo onírico se olvida si no se apunta, he tomado nota esta mañana y así puedo reproducirlo para ustedes.

En mi sueño,
estoy en el
sofá viendo, 
sucesivamente, 
dos canales, y
las diferencias 
van más allá
de los asuntos
políticos 

En mi sueño, yo estaba tumbado en el sofá viendo un documental de cocodrilos en 13TV. Mientras un cervatillo se acercaba al río de los cocodrilos, el locutor de esta televisión decía: «El cocodrilo africano es un animal valiente y gallardo. Vive en su propio hábitat, que él mismo ha construido con esfuerzo. Sin embargo, en ocasiones, criaturas pertenecientes a otras culturas (aquí aparecieron los cervatillos) intentan inmiscuirse en sus tradiciones y robarles el alimento. La reacción lógica de este digno patriota de las aguas es defender su territorio (imágenes del cocodrilo comiendo un cervatillo) para proteger a los suyos de aquellos que llegan de fuera».

Sin levantarme del sofá, en mi sueño cambio de canal y pongo La Sexta. El mismo río, el mismo cocodrilo, pero otro locutor que dice: «El cocodrilo africano es un asesino insolidario que solo piensa en su territorio. Cuando otras criaturas, como este cervatillo, intentan salir de la pobreza de su hábitat, acuden aquí para encontrar alimento. Entonces, este animal insolidario y fascista no lo tolera. El franquismo del cocodrilo le lleva a arremeter con violencia contra el pobre cervatillo inmigrante (imágenes del cocodrilo comiéndose al cervatillo) ¿Y qué hizo el Gobierno de Rajoy en la pasada legislatura para evitarlo? Nada».

A pesar de estar soñando, he apagado la tele. Al momento me he despertado muerto de miedo. Si les ha parecido una pesadilla exagerada, he de decirles que, para mí, el asunto de los bancos y el impuesto y la diferencia en el tratamiento informativo no es algo demasiado distinto.