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Al contrataque

Cuéntame una historia de amor

EFE ETTORE FERRARI

Cuéntame una historia de amor

Milena Busquets

Al contrario de 'La La Land', 'Ha nacido una estrella', con Bradley Cooper y Lady Gaga, es una película magnífica

Solo hay tres o cuatro temas para un escritor (y para un artista): el paso del tiempo, la muerte, la búsqueda del amor y de la belleza, la soledad. Siempre me hace sonreír la cara de apuro que ponen los escritores cuando los (malos) periodistas les preguntan sobré qué va su novela. ¿Sobre qué va a ir? Si hace 2.500 años que todas las novelas van sobre lo mismo.

El otro día fui a ver 'Ha nacido una estrella'. Recordé la pésima 'La La Land', una película de la que no te crees nada: ni por qué se enamoran, ni cómo se desenamoran, ni la pasión, ni el dolor, ni nada de nada. La vi con mi hijo de 11 años, el más afinado crítico de cine que conozco, y salimos de la sala con la sensación rabiosa de que todo era falso, de que todo era mentira, por muy guapos que fuesen sus protagonistas, por muy bonitos que fuesen los decorados y la ambientación.

Me pregunté cuánto tiempo tendríamos que esperar antes de poder decir, sin que nos acusasen de cínicos y de aguafiestas, que la película no era buena. A veces deben pasar algunos años antes de que alguien ose opinar que una obra, a pesar de haber tenido gran éxito, no tiene interés. Respiré aliviada hace unas semanas al leer las opiniones (que comparto, yo solo logré leer 50 páginas) de Javier Marías sobre Karl Ove Knausgard. Tal vez el único juez objetivo de una obra sea el tiempo.

Lo contrario ocurre con 'Ha nacido una estrella'. Solo ha habido y hay una historia de amor, se trata de saber contarla: la de 'Romeo y Julieta', la de Salamano y su perro, la de Elliott y E.T., la de Peter Pan y Wendy, la de Escarlata O’Hara y Rhett Butler, la de Proust y su abuela, la de Gabriel Conroy y Gretta. Y la que cuenta Bradley Cooper en 'Ha nacido una estrella.

Siempre que algún amigo escritor me cuenta que ha escrito un libro, después de alegrarme mucho y de felicitarle por haber logrado una proeza así, le pregunto, llena de ilusión: "¿Hay alguna historia de amor?".

Como dice Michel Houellebeck, el mejor (y más romántico) de los escritores franceses contemporáneos, en su poema 'La posibilidad de una isla': "Y el amor, en que todo es fácil, donde todo se da al instante".

Una Lady Gaga conmovedora

Al principio de 'Ha nacido una estrella', antes de intercambiar una sola palabra, el protagonista, una estrella de rock de vuelta de todo (gran Bradley Cooper), escucha cantar a la chica (una inmensa, alucinante, conmovedora Lady Gaga) en un bar. Ella acaba la canción tumbada en la barra; de repente, vuelve el rostro hacia él y se miran un instante, un segundo, tal vez dos, y ahí está todo. Si la película acabase en ese momento, ya sería magnífica, pero ese es solo el principio, hay mucho más. No se la pierdan.