Ir a contenido

Las agresiones sexuales

Manifestación contra la violencia machista. 

CARLOS MONTAÑÉS

Historias del 'sí' y el 'no'

Emma Riverola

Son muchos (y muchas) los que andan ojipláticos ante la propuesta de que sea considerado agresión todo acto sexual en el que no medie un 'sí'

El “si no es sí, es no” de la vicepresidenta Carmen Calvo ha encendido los ánimos. Son muchos (y muchas) los que andan ojipláticos ante la propuesta de que sea considerado agresión todo acto sexual en el que no medie un ‘sí’. Las chanzas se suceden. 'Hembrista' y 'feminazi' (ya un clásico) son palabras escupidas con la angustia de quien ve tambalearse la sacrosanta voluntad machista. Esa que hace creer a algunos hombres que sus palabras y sus deseos rigen sobre los de las mujeres.

La ficción siempre ayuda a ver lo que los velos ideológicos enturbian. Imaginemos, pues. Eres mujer. Sales de fiesta. La noche se desmadra y el alcohol (o lo que te hayan echado en la bebida) te hace perder casi el sentido. Un desconocido o un compañero de trabajo o, incluso,  un amigo, decide que ha llegado la hora del sexo. Curiosamente, no se le ocurriría robarte el monedero, pero cree que ‘si te dejas’ (qué gran expresión cuando la voluntad está anulada), tu cuerpo le pertenece. Si eres mujer, probablemente ya no le ves la gracia al relato. Si eres madre o padre y la protagonista es tu hija de 15 años en su primer botellón, empiezas a rogar por el “si no es sí, es no”.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Sigamos imaginando. Eres hombre y has tomado demasiadas copas en una fiesta. Apenas coordinas los pasos. Una amiga de una amiga se ofrece para llevarte a casa, pero te lleva a la suya. ¿Por qué no ellas?, el plural ayuda a verlo más claro. La cuestión es que esas desconocidas que nunca elegiríais como compañeras de cama deciden que introducirte en el sexo anal con sus consoladores es una gran idea. Tamaño extra. Qué divertido, ¿verdad?

Juguemos un poco más, cambiemos a las mujeres agresoras por hombres. Cinco, por ejemplo. Tú eres el hombre que vuelve a casa después de la fiesta y esos tipos que parecían tan simpáticos, de repente, te meten en un portal. Ahora también estás ojiplático. Más bien sumido en un estado de estupor que te hace “adoptar una actitud de sometimiento y pasividad”. De tu boca no sale ni una palabra. ¿Entiendes ahora lo del “si no es sí, es no”?

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.