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IDEAS

Adiós a 'Fotogramas'

Ramón de España

Me adelantó la noticia el redactor jefe de la revista, Pere Vall, una tarde que me lo crucé en el Video Instan: 'Fotogramas' trasladaba la redacción a Madrid y el equipo se quedaba sin trabajo o se mudaba también a la capital: la mayoría ha optado por irse a casa y serán reemplazados por un nuevo equipo que no va a ser fácil de reunir para llegar al nivel de eficacia de los cesantes. Reconozco que la noticia, aunque me entristeció un poco, no me sorprendió en exceso. No le voy a echar la culpa de la mudanza al 'procés', pues la cosa suena más a una decisión empresarial no exenta de lógica: si la industria audiovisual española se concentra en Madrid, no es de extrañar que la revista decana del asunto acabe allí. De hecho, la deslocalización de nuestra industria cultural empezó hace un montón de años, al inicio del pujolismo, cuando las distribuidoras cinematográficas, las discográficas y hasta los grupos periodísticos (como el que edita este diario) optaron por el exilio mientras nuestras autoridades competentes adoptaban una actitud displicente muy bien resumida en la frase de Pujol "Que s'en vagin". Mientras se quedasen los que tuvieran como prioridad 'fer país', íbamos que chutábamos.

'Fotogramas' ya no es la revista familiar que fundaron los padres de Elisenda Nadal, Antonio Nadal-Rodó y María Fernanda Gañán, en 1946. Pertenece al grupo Hearst -¡los herederos del ciudadano Kane!- y hace tiempo que Barcelona no es Xanadú para nadie. Fue una revista especialmente barcelonesa al final del franquismo y en los primeros años de la Transición, cuando escribían Mr. Belvedere, Maruja Torres, Terenci Moix o Ángel Casas y a sus lectores les interesaba el cine y muchas cosas más que hacían de la publicación la revista más moderna del país. En esa época, Barcelona pintaba mucho en España. Barcelona, la ciudad de los emprendedores, frente al Madrid de los funcionarios. A los más jóvenes les sorprenderá, pero en aquellos tiempos no había en Barcelona funcionarios de caña y cafelito: llegaron con el pujolismo y entonces vimos que 'el fet diferencial' tenía unos límites y que también aquí nos encantaba la eterna sopa boba profesional

Mientras 'Fotogramas' se va a Madrid, algunos ilusos siguen hablando de co-capitalidad y de volver a ser el motor cultural de España, pero nuestros gobernantes prefieren que Barcelona sea la capital de una república imaginaria.

Temas: Cine

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