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ANÁLISIS

Cristiano Ronaldo, en plena eclosión exhibicionista tras eliminar a la Juve.

Rodrigo Jimenez

A Cibeles o a Canaletes

Ramón Lobo

El Liverpool-Madrid es el partido más importante del Barça esta temporada, y lo juega sin Messi

Me piden que escriba sobre la final de la Champions con la esperanza dé mala suerte al Real Madrid. Sé que es el partido más importante del Barça esta temporada, y lo juega sin Messi. A cambio tendrá todo un Liverpool con los mismos defectos y virtudes que el Madrid; defensa regular y ataque explosivo.

Ganará quien sea fiel a su estilo. Zidane dio pistas en el clásico y en la primera parte con el Villareal. El objetivo es tener la pelota, moverla, sabedores que el Liverpool de Klopp solo sabe atacar y perseguir el balón por todo el campo. Se busca agotarles. Contra la Roma demostraron ser un equipo de una hora, pero en ese tiempo pueden ser temibles.

Celebración de un gol de Benzema a Las Palmas / LUCAS DE LEÓN (EFE)

Este Real Madrid es peor que el de las dos últimas Champions. Hay un bajón goleador en Benzema, un jugador estupendo especializado en asistir a Ronaldo y bendecir cada contraataque que pasa por su pies, y falta Morata, que se ha suicidado en el Chelsea. El problema de Morata es que se ve mejor de lo que es. Falta un defensa de experiencia y el inédito Ceballos, que parece bueno, no es James. Pero también es una cuestión de sensaciones. Este Real Madrid es un equipo tan bipolar que un mismo partido puede jugar rematadamente mal y como los ángeles. Contra el Liverpool solo vale la segunda versión.

Entre lo real y lo intangible

La experiencia en finales y el ADN ganador pueden ser decisivos, pero como dijo Mourinho, que no es santo de mi devoción, la historia solo es historia, el sábado será otro partido. El equipo de Anfield también tiene historial del que tirar, cinco copas de Europa y la final ganada al Real Madrid en 1981, además de la heroicidad contra el Milán en 2005. Es un equipo que tampoco se rinde, por eso es peligroso.

Me preocupa Mo Salah cuando ataca porque me preocupa Marcelo cuando (no) defiende. Será una de las claves. Pero el mismo argumento puede verse al revés: Klopp deberá preocuparle por el ataque de Marcelo porque Salah no baja y en el carril del 2 tiene a Alexsander-Arnold, su jugador más vulnerable, además del central Lovren.

Salah y mané besando el césped tras un gol al City / ANDREW POWELL (GETTY IMAGES)

Que Klopp sea un especialista en perder finales no sirve de referencia si echamos mano a la frase de Mourinho. Lo que realmente me inquieta, lo que puede llevar a los culés a Canaletes en vez de los madridistas a Cibeles, es que Iberia no ofrece la misma tripulación que llevó al Real Madrid a las tres finales ganadas (Múnich, Lisboa y Cardiff). Ellos vuelan en Airbus 320 y no el 340 que viaja a Kiev.

La culpa será de British Airways, no de Zidane

Son asuntos minúsculos si los comparamos con los goles de Ronaldo, o si juega Isco, Karim o Bale, pero este tipo de detalles son los que descarrilan una final. Ya saben, si palmamos, la culpa nunca será de Zidane sino de British Airways, propietaria de Iberia, que nos ha arrebatado la tripulación talismán.

Debe ser duro que el valor de una temporada con dos títulos, uno de ellos el de la Liga que premia al mejor durante toda la temporada, dependa de 90 minutos (más prórroga y penaltis si los hubiera) en los que juega el gran rival. No hay escandalizarse: nos pasaría lo mismo si fuese al revés.