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IDEAS

Empujados al crimen

Ramón de España

Hoy me he levantado didáctico y me gustaría recomendarles dos novelas aparecidas recientemente que están pasando prácticamente desapercibidas (como el 95% de todo lo que se edita, por otra parte). Son historias con un crimen, pero no forman parte del género policial, y ambas intentan explicar qué puede llevar a alguien a cometer un asesinato. 'Una pizca de maldad', del chino Ah Yi -seudónimo de un expolicía reciclado en escritor que atiende por Ai Guozhu- lo hace desde un punto de vista metafísico, el de un joven estudiante que ni soporta ni entiende la sociedad en la que vive y su propia existencia.

Sobre él planean los protagonistas de 'Crimen y castigo' y 'El extranjero', individuos cuya vida cambia por completo tras matar a alguien. El narrador de esta historia asesina a una conocida que no le ha hecho nada, se da a la fuga sin convicción alguna y ganas de que lo detengan. Y cuando le preguntan por qué ha hecho lo que ha hecho, solo atina a decir que la muerta era joven y guapa, y que eliminarla era una enmienda a la totalidad más contundente que cargarse a una anciana carente de atractivo alguno.

'Una pizca de maldad' y 'Artículo 353 del código penal' intentan explicar qué puede llevar a alguien a cometer un asesinato

A diferencia del alienado protagonista de 'Una pizca de maldad', el de 'Artículo 353 del código penal', del francés Tanguy Viel, es una de las muchas víctimas de un promotor inmobiliario que llega a su pueblo -supuestamente cargado de dinero y de un glorioso futuro para sus habitantes- y se convierte en una pesadilla humana. Martial Kermeur, proletario machacado, entiende la eliminación del magnate como una necesidad personal y colectiva. Un buen día, sale con él a pescar, lo arroja por la borda y vuelve a la costa, dejando que el mar se lo trague. Eso sucede en el primer capítulo del libro. El resto, narrado en un tono que remite al de algunas novelas de Simenon, consiste en un largo monólogo de Kermeur ante la justicia, ofreciendo sólidas razones morales para la eliminación del cantamañanas, algo a lo que se ha visto empujado por motivos personales y de clase.

Como el Raskolnikov de Dostoievski, los protagonistas de 'Una pizca de maldad' y 'Artículo 353 del código penal' llegan, por diferentes caminos, a eso que Peter Handke denominó "El momento de la sensación verdadera". Un momento cuyo motivo, ya sea metafísico o de orden moral, es algo a lo que se ven impelidos y que, para algunos, anula esa entelequia conocida como libre albedrío.

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