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Camareras de piso y analistas de 'big data'

Camareras de piso y analistas de 'big data'

Josep-Francesc Valls

Afrontar la mayor revolución de la historia requiere esfuerzos mancomunados para crear un estado de innovación permanente

Me parece muy bien que el presidente del gobierno reciba a una delegación de camareras de pisos. Quienes ejercen estas tareas desarrollan una función indispensable en la hotelería actual y pocas la han elegido. Damos por supuesto que la coyuntura que ha conducido a ese encuentro tiene que ver con las pésimas condiciones laborales que sufre el colectivo, cada vez más depauperado.  

Unos días después de esa reunión, he buceado en Infojobs y en otros portales consultando ofertas. En la mayoría no se indica los ingresos a percibir, que se sitúa entre 2,50 y 3 euros por habitación. Teniendo en cuenta que, en un día, una camarera de pisos puede limpiar entre 15 y 20 habitaciones, el deslome les reporta una cantidad inferior a los mil euros brutos en nómina, en minuta (o en negro).

Pues bien, en el 2020, habrán desaparecido en Europa unas 700 profesiones. Algunas muy antiguas, otras no tanto, pero igualmente se extinguirán los puestos de trabajo. No sé si las camareras de pisos se encuentran entre ellas, pero dependerá del momento en el que el robot que las sustituya pueda construirse a un coste inferior a los bajos emolumentos percibidos, y eso está al caer. Lo cual quiere decir que hasta entonces seguirá reduciéndose su salario hasta la sustitución definitiva.

Un millón de nuevas ocupaciones

Tres años después, en 2023, se habrá creado un millón de nuevas ocupaciones todas ellas relacionadas con la digitalización. Avanzamos a marchas forzadas hacia la transformación digital, que requiere la formación y la creación masiva de puestos de trabajo de analistas de 'big data', de 'growth hackers', de responsables de 'customer journey' y de 'customer experience', de desarrolladores de robótica e inteligencia artificial, de biotecnológicos y farmacólogos para tratar las enfermedades de los mayores expertos en redes sociales, en omnicanalidad...  

Pues, no. Aquí se necesitan sobre todo camareras de pisos y preparadores de pedidos. Vemos esfuerzos públicos y privados en la mayoría de los países competidores de Europa que se abren a la nueva era. Sin embargo, el análisis de las partidas dedicadas a la innovación dentro de los presupuestos generales del estado nos permite deducir que España camina en otra dirección. El sector privado –mucho menos, el turístico- y algunas autonomías se afanan por acceder a la digitalización, a colocar el cliente en el centro de todo, aprovechando el uso de los 'Big Data' y aparecen nuevos modelos de negocio altamente competitivos que enriquecen el entorno más inmediato. Afrontar la mayor revolución de la historia requiere esfuerzos mancomunados para crear un estado de innovación permanente que nos coloque cuanto antes en el escenario de futuro. Es decir, mirar hacia el futuro más que hacia el pasado.

Una recomendación al presidente del gobierno: siga recibiendo delegaciones de camareras de pisos, pero no se olvide de hacer lo propio con los nuevos trabajos que nos harán competitivos en el inmediato futuro. Si se olvida de éstos, estas reuniones pueden que lleguen en el momento de extender el acta de defunción de la profesión.