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La llegada del Internet de las cosas ha abierto la puerta a nuevos servicios de voz digitales

Se llaman AlexaSiri Cortana. ¿Les suenan estos nombres? Son los asistentes virtuales que dan respuesta a nuestras preguntas y demandas de cada momento. Se activan con la voz y sin necesidad de teclear. Son un ejemplo de cómo está llegando la Internet de las cosas a nuestra vida cotidiana. Se trata de su aplicación a las cosas físicas. Las redes permiten conectar diferentes aparatos y establecer entre ellos una comunicación y activarlos a través de internet. Como resultado, estas acciones generan datos e información. Analicemos qué dimensión económica tiene y quien está liderando este proceso.

La voz, un valor en alza

En este ámbito la voz se convierte en un recurso básico. Los teclados desaparecen. Algunas de nuestras acciones cotidianas, muchas de ellas en movilidad, recurren al dictado a través de estos asistentes digitales. Ya sea para mandar un mensaje por Whatsapp o bien para automatizar acciones en distintos campos profesionales. La facilidad de uso, dictar mensajes o dar órdenes, no requiere de gran esfuerzo; por el contrario que escribir a máquina que necesita de un proceso de aprendizaje y de una atención plena.

Los gigantes tecnológicos, Amazon, Google, Apple y Microsoft, se encuentran a la cabeza en la aplicación cotidiana de los asistentes virtuales. No solamente nos comunicamos con ellos a través de los móviles, sino que ahora han aparecido lo que se conocen como altavoces inteligentes y asistentes del hogar. Por ejemplo, Alexa, el asistente de Amazon Echo, se ha convertido en un miembro más de las familias estadounidenses. Sus aplicaciones a través de diferentes aparatos (pantallas, altavoces o relojes) permiten realizar actividades cotidianas simplemente preguntando o dándole ordenes de lo que hay hacer o activar.

La electrónica de consumo

Más allá de estas compañías, estos nuevos servicios digitales se pueden aplicar a cualquier aparato que se encuentre en nuestro hogar o forme parte de un edificio. Las categorías que se usan son: hogares conectados y edificios inteligentes. Esto tiene impacto, entre otros sectores, en la industria de la electrónica de consumo.

Hace unos días en Fráncfort, en una de las ferias tecnológicas más importantes, se presentaban multitud de aparatos que ya permiten la conexión. Las grandes marcas han presentado sus novedades en temas de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación. El catálogo ofrece aspiradores con cámaras inteligentes, hornos con nuevas prestaciones, altavoces cada vez más sofisticados o controladores de sensores para garantizar que todo está en orden en nuestra casa. Todos ellos con el objetivo de convertir nuestros hogares en plenamente domóticos.

Aviso para navegantes: se dice que estos nuevos aparatos con sus respectivos asistentes del hogar ocuparan los primeros puestos de la lista de los regalos de las próximas Navidades. Prepárense para recibir a un nuevo integrante en su hogar. Escapar de la Internet de las cosas no va ser tarea fácil ;)

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