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Un proyecto polémico

El Trambesòs, a su paso por Glòries, con el tambor a medio derruir, en abril del 2014.

FERRAN NADEU

Los ingenieros y el tranvía

Jordi Julià

La mayoría de técnicos sabemos que conectar las dos redes de tranvía por la Diagonal es una excelente solución. Cuando funcione, nos costará imaginar que durante unos años algunos no supieron, o no quisieron, entenderlo

La conexión de las redes de tranvía por la Diagonal es una propuesta que figura en todos los planes de infraestructuras aprobados en el seno de la Autoritat del Transport Metropolità desde el año 2001. En la ATM están representados la Generalitat y los ayuntamientos metropolitanos, y a pesar de que durante este periodo ha habido cambios políticos importantes en estas instituciones, el planteamiento se ha mantenido estable y ha sido aprobado siempre por unanimidad, con una notable unidad de criterio entre los equipos técnicos. Pero una vez aprobado el planteamiento a partir de los estudios técnicos apropiados y por parte de los organismos a los que les corresponde hacerlo, el tranvía ha sido objeto de polémicas más propias de la disputa electoralista y de apuestas ideológicas encubiertas que no de la racionalidad técnica.

Por ejemplo, un estudio académico de coste-beneficio cuestionaba los trabajos encargados por el Ayuntamiento a profesionales de reconocido prestigio en el campo de la movilidad. Pues bien, resulta que la metodología de este estudio era totalmente inconsistente con los principios y objetivos del Plan de Movilidad Urbana de Barcelona aprobado en el anterior mandato, y podemos asegurar que si esta metodología se hubiera aplicado a la magnífica ampliación de aceras del tramo Francesc Macià-paseo de Gràcia, el resultado habría sido negativo.

CONCEPCIÓN METROPOLITANA

En otro momento, alguien se preguntó: "¿A santo de qué reventar calles, poner vías, cablear y segregar un espacio precioso?". ¿Se puede considerar un espacio precioso digno de Barcelona la destartalada avenida Diagonal entre el paseo de Sant Joan y el cruce con las calles Aragó y Marina? Sorprende también el olvido por parte de algunos de la dimensión metropolitana de la red de transporte público. ¿Es justo que los viajeros procedentes de L'Hospitalet, Esplugues, Cornellà… deban hacer transbordo en Francesc Macià para continuar su viaje en unos autobuses colapsados y lentos? ¿A alguien se le ocurriría proponer que los trenes de cercanías que sirven a la ciudad metropolitana no hace falta que crucen Barcelona porque para ir de Sants a la plaza de Catalunya los barceloneses ya tienen el autobús y el metro?

Los dos kilómetros de la Diagonal entre Glòries y el paseo de Gràcia son hoy una vergüenza 

Si el tranvía por la Diagonal es una buena propuesta, no es porque sea eléctrico o vaya sobre raíles, sino porque supondrá la continuidad de dos redes de alcance metropolitano existentes, porque tendrá una plataforma reservada y con prioridad semafórica y porque los tranvías tienen mucha más capacidad que los autobuses. Si todos los autobuses que circulan ahora por la Diagonal fueran sustituidos por autobuses eléctricos, no habría ningún cambio significativo ni en la capacidad ni en la velocidad de la red, y por lo tanto no habría ninguna mejora apreciable para el ciudadano.

En el tramo noble de la Diagonal, de Francesc Macià al paseo de Gràcia, la reforma del 2014 ha sido un éxito. Cuando se implante el tranvía, las aceras quedarán igual pero esta solución se prolongará hasta la plaza de las Glòries. Y de Glòries hasta el Fòrum ya tenemos el tranvía, sus vías y catenarias… y una rambla llena de vida, que ahora están desconectados del resto de la ciudad por culpa de una Diagonal carente de urbanidad entre Glòries y el paseo de Gràcia, dos kilómetros de vergüenza en medio de la ciudad.

EL TRÁFICO NO SE COLAPSARÁ

Si se pone el tranvía en la Diagonal, el tráfico de coches se reducirá en ella de manera apreciable, pero no absoluta. Pero si estamos todos de acuerdo en que es necesario potenciar el transporte público y pacificar el tráfico, ¡seamos consecuentes! Una avenida ruidosa y dedicada en su mitad al tránsito del vehículo privado será dedicada principalmente al transporte público, a la bicicleta y al peatón. Los técnicos lo tenemos asumido y trabajamos en esta línea, y la mayoría sabemos que conectar las dos redes del tranvía por la Diagonal es una excelente solución. Sabemos cómo debemos hacerlo, y que cuando eso suceda el tráfico de la ciudad no se colapsará, como no sucedió cuando se derribó el anillo de Glòries. Lo que pasará es que aparecerá una magnífica avenida llena de vida cruzando toda la ciudad, desde la Zona Universitaria hasta el Fòrum, y nos costará imaginar que durante unos años algunos no supieron, o no quisieron, entenderlo.