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Un Umtiti para el centro del campo

Albert Guasch

Nadie quiere creer que el Barça esté dispuesto a poner del revés la caja fuerte y sacar, si los tiene, 100 millones para fichar a Verratti. Si los vale o no, ya no se sabe. El dinero de las televisiones ha pervertido el mercado, ha alterado el sentido de la proporción y todo se ha exagerado. Verratti es bueno y está contrastado. Crea y destruye. Limpia y da esplendor. Se adaptaría al medio campo azulgrana, da la sensación. Pero 100 millones impresionan. Es la cifra que se ha lanzado al aire, a la pirotécnica nube de confetis que es el bazar veraniego de fichajes. Al pertenecer al PSG, club que nada en la abundancia y no necesita vender, el precio en la etiqueta tiene que ser a la fuerza alto.

La cuestión es que a Verratti lo ve cualquiera. No hace falta tener un máster en dirección deportiva para aseverar que el jugador italiano es un crack y que sería una estupenda incorporación. Pero dados los condicionantes económicos, el FC Barcelona requiere precisamente de los conocimientos y los informes de un titulado de verdad. A Robert Fernández habría que pedirle, pues, un Umtiti para el centro del campo. Necesitamos que Robert nos sorprenda, que nos descubra una joya por un precio medio, que proponga un nombre que lleve al tribunero profano a torcer primero el gesto y luego a aplaudir y sacarse el sombrero todo a la vez.

Este es el verano en que Robert Fernández debe demostrar su verdadera talla como director deportivo

Alguien que en la eventualidad de un fracaso, no nos deje la sensación de ruina, tan extendida esta pasada temporada. Un futbolista, en definitiva, al que solo conozca un especialista, alguien bien informado, un tipo que sabe lo que acontece en campos alejados de las grandes catedrales.

Bichos raros

Umtiti ha sido el único éxito en la gestión del director técnico barcelonista, justamente uno de los pocos que no ha comprado en la cantina del Valencia. Con él, el eje central parece bien sellado. Un jugador que solo conocían los más fieles telespectadores de las retransmisiones de la Ligue 1. Bichos raros. Ese es el camino, a no ser que Ernesto Valverde, como hiciera Pep Guardiola con Pedro Busquets, descubra una piedra preciosa de la mina poco explotada de la Masia. Eso también estaría muy bien.

Pero si no lo encuentra, si quiere asegurar un refuerzo curtido antes que por pulir, convendría que los encargados de los fichajes nos convencieran de que son mejores que Florentino Pérez -y quien sea que le asesore-, el cual, por cierto, ha armado su mejor plantilla con refuerzos de avezado ojeador, como Marco AsensioCarvajal Casemiro... Este es el verano en que Robert debe demostrar su verdadero nivel.

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