Ir a contenido

Tú y yo somos tres

Karlos Arguiñano visitó el concurso Top Chef, de Antena 3 TV.

ATRESMEDIA

Forzado encuentro Chicote-Arguiñano

Ferran Monegal

Quizá porque acaba de ser elegido la criatura más popular de todo el telehipódromo estatal, y quizá también para hacer sinergia entre programas del mismo imperio televisivo, lo cierto es que Karlos Arguiñano ha aparecido en Top Chef (Antena 3). Ha sido un visto y no visto, al final del programa. Fue recibido por Alberto Chicote con la escueta presentación: «Tenemos hoy un invitado que sabe mucho de refranes». O sea, nada de gran cocinero, o gran divulgador del arte culinario. Contador de chistes y refranes, y marchando.

¡Ahh! Los elogios como grandes chefs del mundo mundial se los llevaron Martín BerasateguiQuique Dacosta y Eneko Atxa, que estuvieron como invitados del programa un poco antes. A estos tres grandes de la cocina -que lo son, es indiscutible- les rindieron honores y les invitaron a degustar los platos de los concursantes para que los puntuasen. A Arguiñano le tuvieron de pie, como un Don Tancredo, mirando sin hacer nada, y con un Chicote a su lado con cara de palo. Para rebajar la tensión, Arguiñano contó un chiste de un elefante que se encuentra a un señor que va en pelotas por la selva, circulando. Solo consiguió risas forzadas.

Hombre, que Chicote y Arguiñano no están a partir un piñón ya lo sabíamos. Dicen que su tirantez nace de unos comentarios que el de Beasáin hizo en el programa de Buenafuente En el aire (La Sexta) en noviembre del 2014. Yo creo que el hielo cristalizó más atrás. Dos chefs en un mismo restaurante (Atresmedia) pueden ser una combinación incendiaria. En cualquier caso, creo que Arguiñano no merecía este tratamiento de chistógrafo convidado de piedra que Chicote le ha dado.

ALFREDO URDACI 

Nuevas alegrías del célebre comunicador Alfredo Urdaci (13TV). Ahora acaba de estrenar un programa, adherido a su informativo Al día, que se llama La contra. Lo ha definido como «humor sin tirantes». O sea, un aviso a Wyoming, advirtiéndole que desde la caverna también se pueden hacer unas risas sobre la actualidad.

¡Ah! Hay que reconocer que Urdaci tiene una gracia muy particular. A los fiscales críticos, por ejemplo, tan incómodos para los que mandan, les ha aconsejado que se dediquen al humorismo, porque sus informes son «de lo más ocurrente y surrealista que he leído jamás». Curiosa manera de practicar el sarcasmo: protege al fiscal jefe, pero carga contra los fiscales rasos. Es el humor-Urdaci.