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IDEAS

Mark Rylance, en El puente de los espías.

Mercaderes en el templo

Josep Maria Pou

Los espectadores que fueron a ver 'Anthony and Cleopatra', el pasado 27 de abril, en la sede de la Royal Shakespeare Company, en Stratford-upon-Avon, se encontraron con una sorpresa: un minuto antes de empezar la función saltó al escenario un espontáneo, que se presentó como portavoz de la petrolera británica BP, dispuesto a explicar -y justificar, a su modo- las razones de su colaboración con la prestigosa compañía teatral, un hecho que, desde hace tiempo, es motivo de controversia. Su discurso se vio interrumpido, apenas iniciado, por la aparición de un colérico William Shakespeare que, al grito de "¡¡¡Get off my stage!!!", se enfrentó a él, látigo en mano (Shakespeare, como Jesús, expulsando a los mercaderes del templo), en un cruce dialéctico que puso en evidencia los distintos (y distantes) puntos de vista.

Mark Rylance ha dicho que no volverá a actuar con la Royal Shakespeare Company mientras la petrolera BP la patrocine 

Se trataba, en realidad, de una 'performance'. Una más de las que la plataforma 'BP or not BP' viene realizando desde hace años para concienciar a los ciudadanos de la hipocresía que supone ser uno de los grandes responsables del deterioro del medio ambiente (catastróficos vertidos del Golfo de México en el 2010, sin ir más lejos) y auspiciar, al mismo tiempo, la mayor parte de actividades culturales del país: la BP es patrocinador principal del British Museum y la Royal Opera House, además de la ya citada Royal Shakespeare Company, en una desvergonzada operación de lavado de imagen (y de conciencia).

Mark Rylance, el mejor actor ahora en los escenarios de aquel país, ha declarado que no volverá a trabajar en ningún otro espectáculo de la RSC (hizo allí un Hamlet y un Romeo memorables) mientras esta mantenga su maridaje con la petrolera, y exhorta a sus compañeros a que actúen en conciencia: "Si viniera alguien que se ha hecho rico vendiendo armas a los jóvenes del barrio y me dijera que con las ganancias obtenidas quiere producirme un espectáculo, le diría: 'No, gracias. Métetelo donde te quepa'".

Patrocinio y cultura. Difícil himeneo. ¿La cara limpia y las manos sucias? He ahí el dilema. 

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