Ir a contenido

Al contrataque

El debate del 3%

Cristina Pardo

¿Ha habido alguna vez juego sucio del Estado? Creo que sí. ¿Vale eso como escudo para negar toda sospecha de corrupción? Creo que no

Es asombroso el amor de algunos ciudadanos a los partidos con los que comulgan. Es intenso, ciego, inquebrantable. El otro día escribí el siguiente tuit: «Dos empresarios admiten pagos a CDC a cambio de obras. Mas habla de operación contra Catalunya. ¿También iban contra Catalunya cuando pagaban?». Hoy quiero comentar aquí algunas de las respuestas críticas, que no fueron atendidas por razones de tiempo y espacio.

La primera fue: «¿Cuánto han cobrado por las declaraciones estos empresarios?». Francamente, no sé si han llegado a algún pacto con la fiscalía; algo por otra parte legal, habitual y lógico. Lo que sí me pregunto es si este tuitero desconfía también de los empresarios que han admitido pagos al PP en la Comunidad Valenciana o solo tiene recelos cuando el asunto afecta a Artur Mas.

Los siguientes tuits críticos se preguntaban dónde estaba en mi mensaje el respeto a la presunción de inocencia. Hombre, los empresarios han hablado. Sus declaraciones no serían presuntas. Lo demás sí lo tendrá que decidir el juez. Otro tuitero escribía: «Cuándo os daréis cuenta de que somos el pueblo los que queremos la independencia y no los políticos». Me parece genial, pero no estamos hablando de la independencia, sino de si unos dirigentes han robado o no. Y de si a los ciudadanos les importa. Sobre todo porque, si llega algún día, alguien tendrá que gobernar esa república. Si es posible, sin tacha.

EL JUEGO SUCIO DEL ESTADO

Siguiente mensaje: «Supongamos que se acaba demostrando que es cierto. ¿Justifica eso negar un referéndum?». Mi respuesta es no. Lo que ocurre es que, a pesar de que es cierto que ha habido juego sucio del Estado contra el independentismo, tengo dudas de que lo del 3% responda también solo a eso. Si fuera así, supongo que el Estado cuestionaría las finanzas de los independentistas de toda la vida, ERC y la CUP. Como dijo ayer otro tuitero, de ERC por cierto, «la mejor manera de combatir el juego sucio con los casos de corrupción es no tener».

Por ir resumiendo, hubo alguna persona que me nombró nuevo miembro del Tribunal Constitucional. Otra dijo que «mi amo» debía estar contentísimo conmigo, supongo que en un intento de defender al suyo. Y para terminar, el argumento definitivo: «Vete a cagar». Bueno, a ver si me deja mi amo. 

En definitiva: ¿ha habido alguna vez juego sucio del Estado? Creo que sí. ¿Vale eso como escudo para negar toda sospecha de corrupción? Creo que no. Recordemos que el PP es quien tiene más escándalos, estando Rajoy al frente del Gobierno. También los populares dicen ser víctimas de persecución política. ¿Les creemos? Primero, saber la verdad. Después, preguntarse qué interés hay detrás. Presunción de inocencia, sí. Condescendencia frente a la sospecha, no. 

0 Comentarios
cargando