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AL CONTRATAQUE

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, durante un acto electoral.

AGUSTÍN CATALÁN

El hostigamiento

Cristina Pardo

A Podemos, de nueva política les queda como mucho la publicidad descarnada de los debates internos

Podemos se llegó a presentar hace no mucho como "una fábrica de amor". Luego, sus dirigentes se empezaron a enredar en discusiones ideológicas y nos quisieron convencer de que era "debate fraterno". Lo demás, "máquina del fango". Ahora, a los partidarios de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón les une, al menos, una cosa: las dos corrientes hablan directamente de "hostigamiento". Qué tiempos aquellos en que todo eran invenciones de los medios…

Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias, ha declarado en las últimas horas en 'La Sexta' que los partidarios de Errejón participan "voluntaria o involuntariamente" de la estrategia de "hostigamiento" al líder que pusieron en marcha "las élites". Me cuesta mucho dar por buena esa simplificación que consiste en presentar al número dos de Podemos como alguien partidario de apoyarse en las élites con el fin de destruir el proyecto. Pero ellos sabrán, que se conocen más y mejor.  

Minutos después, Rita Maestre, persona de confianza de Errejón, decía que la campaña de Twitter bajo la etiqueta #ÍñigoAsíNo era un claro "hostigamiento" por parte de aquellos líderes de Podemos de la corriente oficialista que la consintieron, la apoyaron y la difundieron. Ellos, que saben tanto de esa red social, son plenamente conscientes de lo desagradables que resultan esas campañas. Supongo que por eso se puso en marcha, además de con el objetivo de hacer más ruido que los otros. Es difícil entender el origen de estas disputas, más allá de una lucha de poder, que lleva a relegar a los críticos y a ascender a los propios. Vamos, lo de siempre. De nueva política les queda como mucho la publicidad descarnada de los debates internos

TORTAS A MANSALVA

En los partidos viejos se tiende a ocultar, porque los expertos dicen que el elector castiga la división. Porque una cosa es "el debate fraterno" y otra, las tortas a mansalva. Podría ser un bonito homenaje a la Navidad. Pasa en las mejores familias, ese "hostigamiento" de hermanos, cuñados, padres, no comes nada, a tu primo no hay quien le aguante, tu madre es una plasta, pues anda que la tuya… Y así.  Pero me temo que el que denuncian los miembros de Podemos es otro tipo de "hostigamiento", sin desmerecer la guerra fría que se produce estos días en algunas casas… 

Porque los partidarios de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón no hacen más que hablar de lo que hay que resolver en Vistalegre y tal. Y resulta que ya en este punto es inevitable preguntarse cómo van a llegar a ese Congreso, en qué condiciones, con cuánto desgaste, con qué ganas de debatir y con cuántas unidades medicalizadas. Porque las consecuencias de los debates internos, cuando se enquistan, están inventadas ya. Y cualquiera sabe que así no.