Ir a contenido

A propósito del boicot a Fernando Trueba

Nacionalismo y fregonas

Lucía Etxebarria

Cuanto más baja sea la autoestima de un individuo, más desesperadamente querrá pertenecer a un grupo

A raíz de que le hicieran el absurdo boicot a Fernando Trueba, yo publiqué un tuit: «No me siento orgullosa de algo que no se elige ni se trabaja. Ni de tener DNI español ni de haber nacido con los ojos negros». Las reacciones no se hicieron esperar. A tenor de lo que me escribían, no habría sido peor si hubiera confesado que me liaba con menores. Me dijeron de todo: desagradecida, fea, gorda (qué tendrá que ver mi físico con mi país), subnormal… En fin, lo que dice Juan de Pedro dice más de Juan que de Pedro. Les dejo como muestra un botón para que vean los argumentos de altura de la horda nacionalista española: «A tu madre la elegiste? o a tus hijos? pues la patria es igual! deja de escribir tonterías y ponte a fregar!!1» (textual).

'NOSOTROS CONTRA ELLOS'

Desde la psicología social está estudiado que los humanos necesitamos pertenecer a grupos. Somos animales gregarios, y de la cooperación depende nuestra supervivencia. Por eso el motivo de pertenencia es uno de los más citados en todas las escalas de motivaciones básicas. Pero también está estudiado otro factor: cuanto más baja sea la autoestima del individuo, más desesperadamente querrá pertenecer a un grupo y más querrá creer la falacia nosotros contra ellos.

Yo no estoy orgullosa de vivir en el país que más piratea del mundo, el que más grava a la cultura en toda Europa (IVA cultural del 21%). El país con la carga impositiva más alta y los mínimos servicios sociales. Uno de los tres países más incultos, en el que un 46,5% no lee ni un libro al año. El país de la Gürtel, los ERE, las preferentes de Bankia, el Prestige.

El nazismo dio la razón a quienes en los años 20 condenaron el nacionalismo como una ideología peligrosa

En los años 20 varios autores alemanes condenaron el nacionalismo como una ideología peligrosa. Para ellos, el nacionalismo no tenía relación con el despertar del volkgeist a la llamada de su historia, sino con la lógica del prejuicio, de la ignorancia y el fanatismo. El nazismo les dio la razón.

El origen del nacionalismo no debe buscarse en el pasado colectivo de los pueblos -como había postulado el historicismo decimonónico- sino en una ciudadanía transformada en masa irracional y engañada por creencias falaces, emociones primarias, prejuicios acientíficos y estereotipos simplificadores. El nacionalismo es «una condición mental», decía el historiador Carlton Hayes. No es un hecho histórico.

TRUEBA NO SE QUEDÓ DINERO 

La productora de Trueba recibe dinero público porque está sita en España. Y Trueba no puede devolver un dinero que él no se quedó: las subvenciones recibidas fueron a parar a los sueldos de los que trabajaron en La reina de España. Se sientan o no españoles.

Casi todas las empresas mineras, prácticamente todas las del sector automoción, las telefónicas, empresas tecnológicas, de energías renovables, eléctricas, aeronáuticas, empresas farmacéuticas, aseguradoras, alimentarias, constructoras (entre ellas la del yerno de Aznar) están subvencionadas. Usted, que critica que el cine reciba subvenciones, probablemente también trabaja para una empresa subvencionada y parte de su sueldo venga de una subvención. No me joda con sus argumentos ilógicos.