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Al contrataque

Una lancha rápida de Proactiva llegando al Astral, desplegado en aguas frente a Libia.

JAVIER TRIANA

Desbordados por el 'Astral'

Jordi Évole

Solo una opinión pública informada puede empujar a los políticos a legislar contra la desigualdad

Nunca olvidaremos lo vivido estas semanasY todo gracias a 'Astral' y a todos vosotros. Estamos desbordados por la cantidad de público que ha decidido verlo. No esperábamos tanto. Durante el verano, a medida que se fueron sumando cines a la iniciativa, los de 'Salvados' nos íbamos acojonando. «¿Cómo vamos a llenar todo eso? ¡Vamos a pinchar!». Pues se llenaron. Una locura contradictoria. Llenamos cines demostrando que no queremos mirar hacia otro lado, que nos avergüenzan las políticas de nuestros gobiernos, pero luego parece que no les castigamos con nuestro voto.

La ciudadanía no sabe muy bien qué hacer ante este tema. Por un lado nos inculcan miedo. No faltan los que me dicen: «Pues llévatelos a tu casa». Pero las muestras de solidaridad ganan. La inmensa mayoría no puede dejar su día a día para irse al Mediterráneo a salvar vidas. Pero cuando encuentran un cauce para canalizar sus ganas de ayudar, se vuelcan de forma masiva. Se ha colgado el cartel de 'No hay entradas' por toda España: en Logroño, en Bilbao, en A Coruña, en Barcelona, en Cornellà, en Madrid, en Sevilla, en Valencia, en Palma, en Gran Canaria… En grandes capitales y en pequeñas ciudades. Incluso el jueves 'Astral' se coló como la quinta peli más vista de España. Y eso que ahí no se cuentan las entradas que se vendieron en centros culturales municipales o teatros donde también se proyectó.

Además hemos podido hablar de Astral y del drama de los refugiados en programas de audiencias masivas como 'El Hormiguero' o 'El Intermedio', y los espectadores también han estado ahí, aunque se hablase de un tema que ni era el más divertido, ni el más agradable, ni el que nos deja en mejor lugar a nosotros mismos.

REACCIONAR DE VERDAD

Y lo mejor de todo, al menos para mí, es cómo se ha consumido. He leído frases como esta: «Ha acabado 'Astral' y no se ha levantado nadie. En puto 'shock' todo el cine». Me gustaría que ese puto shock no nos dejara paralizados. Me gustaría mucho que el shock fuera solamente momentáneo, y después reaccionáramos ante lo que hemos visto. A mi también me cuesta reaccionar de verdad, con hechos, y no solo con palabras. Pero no deberíamos conformarnos con ver lo que sucede y criticar a esos que miran hacia otro lado. Hay que hacer más.

El empresario Livio Lo Monaco cedió su yate a la oenegé Proactiva Open Arms, pero nosotros no tenemos yate. Pues podríamos donar alguno de los euros que gastamos en cosas prescindibles, aunque quizá no nos gusta porque parece caridad. Pues podríamos echar una mano como voluntarios en alguna ONG si nos sobra tiempo. Pero igual no nos sobra ni tiempo ni dinero. No nos paralicemos tampoco. Se pueden hacer otras cosas. Andreu Rul·lan, capitán del Astral, decía ayer en este diario: «Solo una opinión pública informada puede empujar a los políticos a legislar contra la desigualdad, que está en el origen de su huida de la miseria y la guerra». Pues eso.