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IDEAS

Periferias

Jaume Subirana

Una tarde de la semana pasada, en el Istituto Italiano di Cultura de Barcelona, en la presentación de ‘La Terra Santa’ de Alda Merini, la editora de ArrelaAriadna Ferrer, reivindicaba el punto de vista periférico: desde Menorca, con traducción de una ibicenca (Nora Albert), una pequeña editorial publica por primera vez en catalán a una poeta contemporánea traducida. Sin duda, como dijo una vez la misma Merini, traducir es un acto de amor. Pero también publicar, y difundirlo, y perseverar. La Tierra Santa de la poeta es el manicomio donde la ingresó su marido, pero también la especie de resurrección que experimentó al salir de él: excepto para los cuatro que malviven en ella, la Tierra Prometida está siempre lejos, hacia el horizonte. Como las periferias, como los márgenes: las lenguas en los márgenes, los géneros en los márgenes, los temas en los márgenes, los lugares en los márgenes.

Alguien dirá que estamos locos. Nosotros preferimos imaginar resurrecciones

En casa, dejo el ejemplar de ‘La Terra Santa’ encima de otro libro publicado hace poco por el Ayuntamiento de Barcelona y, aun así, igualmente periférico: ‘Poesia contracultura Barcelona’, en el que David Castillo y Marc Valls eligen la obra de 18 poetas recientes pero ya muertos (entre ellos Genís Cano, Pau Maragall, Pere Marcilla, Jordi Pope o Pepe Sales...), todos gente que escribió al margen de las convenciones desde un espacio en el que los referentes eran el punk, el cómic, las drogas, el comunitarismo o el anarquismo, y esto ha hecho que en buena parte queden como un hiato, como un paréntesis obviable desde el discurso más oficial de la literatura y la cultura catalanas. “¿Y qué?”, nos responderían seguramente. Porque, como decía el lema que Castillo recupera en su prólogo: “Si no arrisques la vida la tindràs sempre perduda”.

Poesía, traducción, islas, contracultura, anarquismo: periferias de la ya en sí periférica realidad catalana. Publicar y escribir lejos del centro, en todos los sentidos. Quizá porque desde la periferia, desde las diversas periferias, uno ve siempre las cosas con más perspectiva, y con otros ojos. Alguien dirá que estamos locos. Nosotros preferimos imaginar resurrecciones. 

Temas: Libros

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