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Ateneu Barcelonés: un punto de encuentro para el debate

Joaquim Coll / Bernat Dedeu

A lo largo de sus más de ciento cincuenta años de historia, el Ateneu Barcelonés se ha convertido en uno de los puntales de la cultura y el catalanismo en nuestro país. La "docta casa" es, sobre todo, un punto de encuentro donde todos los ciudadanos deben poder expresar, discutir y contrastar sus opiniones. El Ateneo es una escuela de respeto y de traducir las palpitaciones del país con un único objetivo: que la masa de nuestros socios afronte la complejidad del presente con más herramientas para interpretarlo, ya sea a través de la historia, de la literatura, de la música o de la ciencia de esta nuestra contemporaneidad.

Proceso hacia el cambio

El primer valor de la casa son, por lo tanto, nuestros cuatro mil socios: tener cura de su bienestar y alimentarlos aún más la sed de cultura. Con esta prioridad por bandera, la Junta presidida por Oriol Bohigas emprendió una remodelación radical de la casa, modernizando las instalaciones del Palau del Baró de Sabassona para adaptarlo a los nuevos tiempos. Se inició la titánica digitalización de nuestra Biblioteca, el espació de documentación civil privado más importante de Catalunya y --a su turno-- se redefinió la estructura laboral de la casa con un personal de gerencia, coordinación cultural y regidoría de alta competencia. Cualquier socio habrá notado y celebrado esta transformación radical de la casa.

La última Junta, presidida por Francesc Cabana, se erigió continuadora del trabajo engendrado por Bohigas: se replanteó toda la programación cultural, añadiendo los actos organizados por las ponencias nuevos ciclos como ahora 'Què pensa?' o 'Ateneistas Singulars', en los que algunos protagonistas de la actualidad han visitado la casa. Se ha modernizado la gestión de la Escuela de Escriptura, que ahora es propiedad de los socios del Ateneu, y que se ha convertido en referencia mundial. En un tiempo de crisis económica durísima, la junta Cabana ha conseguido que no desciendan los socios, cerrar los presupuestos con déficit cero, no bajar los sueldos del personal y --aún con el contexto brutal de crisis-- poner en marcha ambiciosos proyectos como la nueva página web.

Símbolo de lucha

El Ateneu ha caminado siempre al lado de las transformaciones sociales del país, pero siempre bajo la bandera del debate. Los ateneistas defendemos nuestras convicciones, pero --antes de nada-- exigimos que se complementen con la opinión contraria. La "docta casa" tiene que hacer política pero no tiene que ser prisionera de ella: ante una sociedad cada vez más confrontada, los ateneistas valoramos más que nunca el debate documental entre los opuestos.

Ante las transcendentales elecciones que celebramos este lunes, pedimos a los socios que vayan a votar con espíritu pragmático. Os pedimos que vayáis a votar y que animéis a todos a hacerlo, pero hagámoslo con una sola idea rectora: votar para unos consocios que gestionen bien el transcurso de la casa, que dediquen todo el tiempo necesario para dotarla de unos presupuestos equilibrados y que traduzcan la pluralidad del país a los actos de su programación. Como miembro de dos juntas diferentes, os aseguramos que --más allá de las ideologías y de los buenos propósitos-- lo que hace competente una determinada Junta son las horas de dedicación y sacrificio. Nosotros votaremos para quien quiera trabajar más por los socios.

Este debe ser la bandera que nos una a todos: mantener la vida de el Ateneu barcelonés como un punto de encuentro ciudadano. Buena suerte a todos!

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