tú y yo somos tres

1
Se lee en minutos

Mario Gas, el líder de los ’remences’, en ’Isabel’ (TVE-1).

Y de pronto, los catalanes han aparecido en en Isabel (TVE-1). ¡Ah! Ha sido un detalle muy hermoso. Los Reyes Católicos de esta serie están ahora mismo enzarzados con el tema de la reconquista de Granada, en donde el agudísimo estratega Muley Hacén -aún a pesar de las traiciones de su hijo Boabdil- se las está haciendo pasar canutas a Isabel. Pero la productora (Diagonal TV) ha tenido la excelente idea de incrustar también lo que en ese período estaba pasando en las tierras catalanas, controladas entonces por Fernando de Aragón. Y nos han resucitado a un fantástico personaje, bastante desconocido, habitualmente olvidado en los libros de historia, que se llamó Francesc de Verntallat. Lo interpreta magistralmente Mario Gas, A pesar de no haber sido nunca campesino, sino un militar de nobleza de segunda categoría -lo que entonces se llamaba noble bajo-, Verntallat es considerado el primer líder de los campesinos catalanes, els remences, que vivían en situación de semiesclavos de los señores que ejercían sobre ellos todo tipo de tropelías, dret de cuixa incluido. Mario Gas encarna bien la personalidad de este Verntallat, una poliédrica criatura que lideraba les revoltes del remences contra los malos usos, las malas prácticas de la nobleza catalana, pero -¡ay!- confiaba en el rey de Aragón para que le ayudase a solucionar la batalla. Pactista por naturaleza, fue devoto -¿quizá hasta enamorado?- de doña Juana Enríquez la madre del rey Fernando, de ahí su confianza en la realeza navarro-aragonesa. La serie retrata bien cómo esta confianza fue sistemáticamente traicionada. Y aparece también junto a Verntallat, tangencialmente, en calidad de su mano derecha, un personaje que deseo que en próximos capítulos tenga la relevancia que merece: Pere Joan Sala. ¡Ah! Este fiero catalán de Granollers de Rocacorba fue el nuevo líder de los remences. Tomó nota de las tomaduras de pelo que les infligían los Reyes Católicos, y parece ser que actuó con la contundencia que en ciertos momentos a Verntallat le faltó.

Sobre este personaje, Francesc de Verntallat, aconsejo consultar el  interesantísimo estudio biográfico que el historiador Miquel Freixa publicó en el 2011 bajo el sello de Editorial Base. Es virtuoso, y muy celebrable, que una serie de televisión -con todas las imperfecciones que ustedes quieran- nos impulse hacia la historia, y nos catapulte a buscar en los libros lo que vemos esbozado en la pantalla del televisor.