29 mar 2020

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Diez años de socio para ser presidente del Barça

Joaquim Molins i Sangrà

Llama la atención dentro de la nueva modificación de los Estatutos del FC Barcelona que ya ha anunciado la actual Junta Directiva, el punto que afecta a la antigüedad de socio que se pedirá a quien se presente a candidato a Presidente del FC Barcelona o integrante de la Junta Directiva.

A partir de la aprobación en una próxima asamblea, en los nuevos Estatutos se pedirá una antigüedad de 10 años de socio a quíen quiera optar a ser candidato a la Presidencia, y de cinco años para ser miembro de la Junta Directiva.

Ya me gustaría comprobar cuántos de los directivos elegidos en las dos o tres últimas elecciones cumplirian este último requisito de los cinco años, dado que incluso algunos de los que con el Sr. Laporta terminaron siendo directivos ya no cumplían ni el requisito de un solo año en junio de 2003, y entraron en la junta más adelante.

Quizás si que el requisito actual de un solo año de antigüedad es poco, y que puede conllevar movimientos externos con intereses encaminados a crear grupos destinados a “desgastar” o “desestabilizar” el mandato de una presidencia por motivos particulares, pero aún así no olvidemos que al final somos los socios los que tenemos la última palabra ejerciendo nuestro derecho a votar entre los diferentes candidatos, tengan el número de socio que tengan, porque muchos años de socio no garantizan ser un buen presidente.

Corre una anécdota y de la que nunca se ha destapado el afectado, que explica que durante la larga la presidencia de Josep Lluís Núñez, la llamada sociedad civil (y quizás política) catalana movió cielo y tierra para buscar un posible “contrincante” para que se enfrentara a Núñez.

Una vez encontrada esta persona y tras varias reuniones para preparar estrategias, posibles calendarios, inversiones económicas, grupos de trabajos, etc., a uno de los integrantes de estas reuniones para ir preparando el curriculum del candidato se le ocurrió preguntarle qué número de socio tenía, y la respuesta no pudo ser más decepcionante:

“¿Ah, pero es que hay que ser socio para ser Presidente?”

Evidentemente la candidatura fue a hacer puñetas.

Dicho esto, pedir diez años de antigüedad para ser Presidente es una exageración, y que bastaría con igualar el requisito a los cinco años que se piden para ser Directivo, y de esta manera evitas que si hay algún problema con el Presidente, su sustituto de la Junta Directiva cumpla seguro, ya que podría darse el caso de que ningún miembro de la Junta tuviera la antigüedad solicitada al Presidente.

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