#Enamorarsealobonzo

"Con los años me he vuelto una escéptica rebotada, y esas somos los peores"

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Enamorarse a lo bonzo es esto: salir de casa sin mirar que te pones ni si merece la pena quitarle la pinza a la camisa, no vaya a ser que pierdas un segundo y por lo tanto, un beso

Enamorarse a lo bonzo es esto: salir de casa sin mirar que te pones ni si merece la pena quitarle la pinza a la camisa, no vaya a ser que pierdas un segundo y por lo tanto, un beso / MERCHE NEGRO

"Enamorarse es...que nada de lo que ocurrido en tu vida hasta ahora importe. Qué ella o él te cambien tu marca habitual de champú sin avisar y al lavarte el pelo sonrías en lugar de bramar a los cielos". Levo más de veinte años escuchando esta definición del amor puro, verdadero, el de Buttercup y Wesley, el de Oliver y Jennifer, el de Candy y su príncipe de la colina, el de Lestat y Louis...

Ya no lo aguanto más. Más que nada, porque esas palabras son mías. Hasta hace bien poco andaba yo satisfecha por estos mundos de dios con la ocurrencia. Pensaba haber creado la imagen cotidiana íntima y perfecta que simbolizaba el asunto. "Eso es, así debe ser el momento en que sabes que estás enamorado: con un ojo que escuece por un jabón que no huele como el de siempre y que no molesta, porque ahora es de los dos". La imaginación (mía) proyectaba escenas del estilo de "cariño, ¿manzana o aloe vera, anticaspa o extra-hidratante?"  -en una sublimación romántica y no apta para diabéticos en el pasillo de Mercadona.

Lo recuerdo hoy y me abochorno. Agradezco que me leáis desde lejos porque os aseguro que me arden las orejas. Con los años me he vuelto una escéptica rebotada, y esas somos los peores. Si nos veis por la calle huid, por vuestro bien. Somos los/las del ceño fruncido. Siendo sincera, cuando busco con la mano el bote de champú ya me conformo con no equivocarme y no hacer uso del detergente jabonoso con lejía. Que ha ocurrido. Otro día os explico el concepto "ducha-limpia-baños", un combinado doméstico que estoy a punto de patentar, en cuanto solucione los errores empíricos y mi piel se recupere de la quemazón. Me voy a forrar.

En cualquier caso el amor sigue revoloteando a mi alrededor tan y tan rápido que ha terminado generando una especie de fuerza centrífuga que me ha colocado sin pedir permiso en el centro del huracán. He protestado al colocarme los refajos tras la ventolera, pero como el que oye llover: ha dado igual. Me siento incapaz de salir por mis propios pies y se me ha ocurrido preguntaros qué es #EnamorarseALoBonzo. Es que una ya no sabe qué pensar: tengo un arco de opiniones de lo más flexible que comienza cuando estoy a punto de apagarme y me acurruco entre las sábanas, y termina al trotar por la calle: siempre me faltan veinte minutos para llegar a tiempo a cualquier parte. Entonces los pensamientos profundos me parecen irrelevantes y ridículos, y gruño mientras salto los escalones del metro de tres en tres.

Por lo tanto, hoy soy todo orejas y mandáis vosotros: empezamos en Bogotá, desde donde me decís "para mí enamorarse a lo bonzo es hacerlo aun sabiendo que ese amor te va a destrozar y te va a dejar cicatrices". Uy, esto no arranca bien. Muy dramático, ¿no? "Es tatuarse el nombre de la otra persona al día siguiente de conocerla". Qué gracioso, y qué idea tan Beckhaniana la de Paco... no me convence. Janet da en una de las claves: "es sentirse vulnerable, y no importarte". Tiene bastante tino, en mi vida han habido un par de momentos en los que estoy convencida que de haberme pinchado, no hubiera sangrado. Esa figura que se aleja tras un encuentro, y yo misma deseando que caiga ante él un meteorito del tamaño de la Atlántida, separándonos a los dos del resto del mundo y a él en concreto de doblar la esquina, ponerse el casco o entrar en una estación. Los dos solos para salvar la Tierra, y obviamenteSteven Tyler con su bocota-buzón de correos de fondo poniendo la banda sonora. ¡Ah! y algún que otro secundario que cuente chistes, que siempre atrae a un público más jovial.

Varios me preguntáis en una pose tan intensa como ingenua si es que "es posible enamorarse de otra forma que no sea a lo bonzo". ¡Qué tiernos!. Si hago de estadista, sois más hombres que mujeres los que pensáis así, lo cual confirma la gran mentira que pretendéis hacer realidad: sois unos románticos. Y en muchos casos más que nosotras. Ay, almas cándidas. O jóvenes, no sé. ¡claro que hay!. Enamorarse de a poco, como quien no quiere la cosa y darte cuenta un día que si no está cerca la otra persona, aunque sea para darle la clave de la fotocopiadora, te falta el aire y tu cuerpo amenaza con desplomarse en la moqueta sucia de la oficina con la cara azul como Papá Pitufo. Esto no lo hagáis pretendidamente para llamar su atención: nunca nos estampamos contra el suelo de forma grácil. Que no, que no tenemos disponibles a Billy Wilder o Nora Ephron para sacar vuestro mejor perfil. Yo os lo digo, ya vosotros proceded como consideréis.

"Enamorarse a lo bonzo es preferir estar mal juntos que estar bien por separado y preferir hablar para insultarse que no poderse hablar". Bien por Cinta. Levantad la mano los que hayáis pasado por esto: Ok, aprobada la enmienda por unanimidad. Pasemos a la siguiente.

Vaya, me traéis al poeta alemán Rainer Maria Rilke: "El amor que consiste en que dos soledades se protegen la una a la otra, se acercan y se saludan". Va a ser, pienso yo, que a principios del s XX era inevitable el romanticismo destructivo... Rainer tuvo como amante a una antigua pareja de Nietzsche y discípula de Freud. Ahí es nada, a ver quién sobrevive a esto con la cabeza en su sitio. Parece que Carolina me entiende, y me suelta un "el amor es política también" que me deja en el sitio. Mira que yo enredo con esto de las ideologías pero nunca me había planteado verlo así. Me cuenta que el "a lo bonzo" que planteo yo es negativo, que cedemos demasiada identidad, que el "contigo soy mejor persona" es una trampa mortal, a menudo para las mujeres. Ay, no sé yo si quiero ser tan aséptica y analizar el amor con un bisturí. Aquí tenéis sus reflexiones que son bastante interesantes, eso sí.

Berna que me sigue hace mucho y siempre me dice cosas agradables, envía una creación propia: Quererte es asomarme a un abismo, /sentir vértigo, /cerrar los ojos y dejarme caer /con la certeza de que estás ahí, al fondo, /esperándome. Apunta en posdata que la cosa salió mal. Vale, pero el poema le quedó precioso.

Iolanda me propone una canción ("si tú te vas, ¿qué será de mí?") y yo corro a Spotify para recordar todo el álbum Golosinas de Pedro Guerra que es otro disco suyo, el que me hacía pensar que...pues eso. Si estaba en la universidad y todo era increíble de aquella. ¿Veis lo revenida que me he vuelto?. Me llega una historia tremenda por email, muy, muy parecida al argumento de la gran Puzzled Love: "Los meses que duró fueron una montaña rusa total. Muy buen sexo y las peores discusiones que he tenido nunca en la vida. Me puse en la garganta del lobo, literalmente". "A la gola del llop", qué bonito suena en catalán. Os dejo la historia completa, porque merece la pena.

Me atacáis por Twitter, por email y por Facebook también. Veo que os llama la atención el tema: "Ella era como un caldo concentrado de lo que siempre me había gustado". Gráfico y clarito, Daniel. "Viviste, amigo", te contesta alguien en mi muro. Cierto. Rabio de envidia por no haber escrito yo algo así. "Les dices a todos lo que solo me dices a mí, abrazas a todos con los abrazos que me deben un vuelo". Otra historia que tiene un algo de inacabada, que me suena un tanto propia. ¿A quién no?. Que tenemos una edad, ya.

He tardado mucho en escribir de esto, quería ser justa con vuestra generosidad que ha sido mucha. Gracias. No habéis entrado todos, era imposible, aunque sí creo que hemos conseguido que estéis un poco cada uno. Me alegro de haberme tomado unos días para pensarlo, así he podido encontrarme con esta imagen en el metro de Barcelona que me hizo reír, torcer la muñeca hasta el dolor para pillar la instantánea con disimulo y a la vez pensar: "¡Eureka! Enamorarse a lo bonzo es esto: salir de casa sin mirar que te pones ni si merece la pena quitarle la pinza a la camisa, no vaya a ser que pierdas un segundo y por lo tanto, un beso".

Mi primera conclusión es que estáis deseando encontrar donde contar vuestras historias, que todos tenemos alguna de las que amortizan una vida. La segunda, que creo que Carolina y yo salimos perdiendo hoy, lo de ser mejor dos que uno solo gana. Y la tercera y final que en realidad, escucharos era una forma de buscar alianzas con mi almohada. Las discusiones nocturnas empezaban a alertar a los vecinos, ya.

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#EnamorarseALoBonzo, #Enamorarse, #Enamorar, #En...nada, vuelvo a hablar de política, tranquilos.

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