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Sergi Ramis: «Experimento siempre. Soy mi conejillo de indias»

Percusión corporal: música con el cuerpo. Ramis la cultiva, la domina, la enseña. Y busca para ella nuevos horizontes.

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Sergi Ramis: «Experimento siempre. Soy mi conejillo de indias»

JOAN PUIG

-Me hace gracia, porque hace poco una prima me enseñó una foto de cuando éramos niños, de su primera comunión, creo, y ahí estaba yo, con 7 u 8 años, haciendo uno de los sonidos que precisamente enseño actualmente: la palma vacía melódica.

-Y eso es…

-Mire. Escuche.

-Ah…

-Las manos… Es como si quisiéramos coger agua de una fuente, es el arqueo, para entendernos… Luego las juntamos y percutimos, y mezcladas con la articulación de la boca… Pues eso. Producimos el sonido.

-Quiere decir que ya de niño anunciaba lo que iba a ser. A hacer.

-Puede ser. El caso es que desde muy pequeño me gustaban los juegos de voz, imitar, me sabía las melodías de los dibujos animados, y de las series, probaba con sonidos, diferentes tipos de palmas, jugaba con música.

-Pero esto que usted hace, la percusión corporal… Esto no se estudia. ¿Cómo llegó hasta aquí?

-De hecho, yo me formé como percusionista y guitarrista en el conservatorio del Liceu, pero un día conocí a un grupo, Barbatuques, que son una referencia en el mundo de la percusión corporal. Pues bien: me hicieron pensar, soñar con que no toda la música estaba inventada.

-Y dio un golpe de timón, ¿no?

-Me dejé llevar. Mire, si existiera, me encantaría haber hecho una cátedra de percusión corporal, pero esto es algo que tienes que crear. Yo lo que hice fue investigar, investigar los sonidos del cuerpo y los de la voz, porque para mí la percusión corporal también incluye la voz. ¿El beatbox, lo conoce? Percusión con la boca. Chis pún, chis pún, chis pún…

-¡Ah!

-Experimento continuamente. Soy mi conejillo de indias, por así decir.

SEnDPorque usted obtiene sonidos de su cuerpo. Sonidos únicos, entiendo.

-¡Por supuesto! Cada cuerpo suena distinto, en efecto. A palma más grande, por ejemplo, el sonido es más grave; a más pequeña es más agudo. Así como la voz de cada uno es distinta, tampoco ningún cuerpo suena igual. Y otra cosa: el entorno.

-El entorno.

-Claro. Yo juego con el sonido que produzco, pero también con el entorno. No es lo mismo una iglesia que un desierto, donde prácticamente no hay resonancia. La arquitectura es importante. Como la indumentaria, por cierto. Eso también.

-¿La ropa?

-La ropa, los zapatos… Todo.

-Dígame, ¿se ha presentado en público, ha expuesto su música...?

-Justamente, uno de los proyectos que tengo es un espectáculo escénico. Con una idea, un argumento, no hacer percusión corporal porque sí. Estoy en ello. Igual a través de esta entrevista entro en contacto con gente del mundo escénico que tenga ganas de hacer algo nuevo. Ojalá.

-Ojalá. Dice que es uno de sus proyectos. ¿Qué más tiene en mente?

-Bueno, algo que tenía en mente y que ya pude llevar a cabo es esto: El Método Todepa. Tórax, dedos, palmas.

-Ah. Un DVD.

-Lo edité yo mismo, después de visitar un día la Cité de la Musique de París y darme cuenta de que no había nada sobre percusión corporal. Nada. Así que edité este DVD, que contiene, bueno, lo que yo enseño…

-Lo que enseña.

-Enseño, sí. Doy clases en másteres de musicoterapia, en escuelas de música, en festivales, también en una fundación que se llama Ludalia y que hace formación artística con discapacitados. ¡Ah! Hasta en jornadas empresariales. Es algo que tiene muchas utilidades. El DVD lo edité pensando en mis alumnos, para que tuvieran algo que llevarse a casa.

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-Entiendo. Para terminar, una curiosidad, ¿por qué me citó aquí?

-Ah, sí. El muro geológico de Cosmocaixa. ¿Sabe por qué? Porque siempre digo que el hombre paleolítico antes de usar un instrumento musical usó su cuerpo. Es algo ancestral, por eso quería hacerme la foto aquí. ¿El movimiento de las manos para hacer fuego? ¡Es la palma javanesa!