05 ago 2020

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Gente corriente

Sandro Dieli: «Tenemos que volver a contar historias alrededor del fuego»

Gemma Tramullas

Artista 'doméstico'. Actor y director siciliano, está en Barcelona para servir al espectador un emocionante 'ionesco' en el salón de casa.

Cuatro paredes, una puerta y una ventana. Y público, por supuesto. Es todo lo que necesita la compañía Teatro d'Appartamento que dirige Dieli para representar Delirio a dúo, de Eugène Ionesco. Esta noche actúan en el domicilio de un miembro de la productora Glamourama Studio, que apoya esta aventura junto a la Associació Catalunya-Sicília. La próxima función podría ser en el salón de su casa (www.teatrodappartamento.com).

-Si ha venido para arrancar un proyecto cultural, lamento decirle que ahora mismo Barcelona es uno de los peores lugares para hacerlo.-No olvide que vengo de Palermo. Estoy acostumbrado a las dificultades.

-¿Habla de la Mafia?-Palermo es muy complicada por muchas cosas. Hasta hace 20 años la primera palabra que salía cuando se hablaba de mi ciudad era mafioso, pero con el alcalde Orlando se ha vivido un renacimiento, la primavera de Palermo, y ahora hay otras cosas.

-En todo caso, los titulares sobre corrupción no le vienen de nuevo.-¿Cómo me van a soprender si el fraude fiscal en Italia es de más de 200.000 millones al año? En Sicilia es muy complicado hacer cualquier cosa, y si quieres conseguir algo lo primero que te preguntas es: «¿A quién conozco en el Gobierno?»

-Eso también se hace aquí, se llama «enchufe».-Pero esto no es lo más grave. Por primera vez en la historia existe toda una generación de jóvenes en el sur de Europa que no tienen una ilusión de futuro. El capitalismo ha ganado y no hay utopías a las que agarrarse.

-En Catalunya hay una, por lo menos para una parte de la sociedad.SEnD¿La independencia? Sí, es una ilusión. Tenemos la necesidad de volver a nosotros, a nuestro ámbito regional o estatal, allí donde podamos volver a reconocer nuestras cosas.

-¿Volver al origen?-Sí, pero mi manera de empezar de cero no es política, es artística. Además del proyecto Teatro d'Appartamento, también actúo yo solo en casas particulares, con un tipo de teatro de narración más espontáneo y cercano. Tenemos que volver a contar historias alrededor del fuego, que es como empezó todo.

-Pero ¿y los teatros?-Yo soy partidario de lo público, pero los teatros están cerrando y quizá haya que buscar otros espacios porque la cultura no puede morir. Teatro d'Appartamento traspasa la responsabilidad de contribuir a la supervivencia de la cultura al anfitrión, que es quien decide abrir su casa. Además, hacer teatro en un espacio tan íntimo, donde actores y público respiran el mismo aire, tiene el encanto de un ritual casi sagrado.

-¿Y es caro traer el teatro a casa?-Cuando lo hago en Italia se hace una aportación voluntaria al final de la función. La gente ya sabe que está contribuyendo a la cultura.

-No es la primera vez que alguien propone hacer teatro de calidad en formato doméstico.-No, pero nuestra intención no es solo artística, sino también política. Queremos que el teatro entre en la vida de la gente. Salvando las distancias, queremos hacer como Federico García Lorca y su grupo La Barraca, que llevó el teatro clásico español a las zonas más populares.

-Esta noche representan Delirio a dúo. Delirio sería una buena palabra para describir la situación actual.-En Delirio una pareja discute en medio de una guerra, entre bombas y tiroteos. Al terminar la guerra uno de ellos dice una frase que me encanta: «En la guerra las cosas estaban claras, pero ahora con la paz todo es más confuso y peligroso».

-Véanse los titulares del día.

-Pasamos el tiempo intentando poner orden a nuestra vida, haciendo listas y etiquetándolo todo, pero la vida es un caos y mañana las cosas pueden estar patas arriba. En Italia están precarizando la vida y hay que luchar contra eso, sí, pero yo he sido un precario toda la vida y eso te obliga a vivir al día. Me ha costado mucho dolor y mucha terapia aprender a sobrevivir a la incertidumbre.

-La entrevista es un poco como una función y hemos llegado al final.-¿Le he parecido teatral? Porque yo he intentado ser muy sincero.