01 jun 2020

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Gente corriente

Jordi Cazes Camarero: "Y ahí estaba Billy Gould, y subió a tocar con nosotros"

MAURICIO BERNAL

-La historia es que en aquella época yo cantaba en un grupo. Kings for a day, se llamaba. Reyes por un día. Para los que no lo sepan, es el nombre de una canción y de un álbum de Faith no more. Que, para los que no lo sepan, era una formación de rock experimental. El caso es que durante varios años, todos los 23 de diciembre, hacíamos algo que se llamaba Pesadilla antes de Navidad, que consistía en hacer un tributo a una banda... eso, antes de Navidad. Estoy hablando del año 97; lo hicimos la primera vez en el 97 y la última en el 2002, una vez cada año, al principio en la sala Sidecar y luego en el Garatge Club. Bueno, pues lo que ocurrió una vez, y que recordamos mucho y que por cierto, aún hoy, ahora mismo, nos cuesta creer, lo que ocurrió es que en la sala estaba Billy Gould. ¡Billy Gould! Bueno, para el que no lo sepa, Billy Gould era el bajista de Faith no more. Imagínese: nosotros nos llamábamos Kings for a day, que era una canción de Faith no more, y ahí, en el Garatge Club, un 23 de diciembre, estaba el bajista de Faith no more. Billy Gould. Pero eso no fue lo mejor. Lo mejor fue que tocó con nosotros.

-Espere. El titular. «Yo compartí escenario con Billy Gould».

-Yo compartí escenario con Billy Gould, sí. ¡Es que es verdad! Para ser sinceros, yo todavía veo el vídeo y no entiendo bien lo que pasó. Imagínese: el bajista de un grupo que ya estaba disuelto, que supuestamente tenía que estar en San Francisco... y ahí estaba, en el Garatge Club. Y tocando con nosotros. La bomba. Aunque...

-¿Aunque?

-Bueno, pues que no era del todo, lo que se dice del todo una casualidad. Lo que pasaba es que Billy Gould se había embarcado en un proyecto discográfico y había viajado a Europa a buscar grupos. Quiero decir que no es que estuviera entre el público, así, de espectador, mirando, sin más.

Esa, la noche del 23 de diciembre, año 2000, fue la noche antológica de los Kings for a day y de su vocalista, Jordi Cazes. Pero lo de la música no iba en serio. En realidad, nunca fue en serio («La verdad es que era muy vago, soy muy vago para dedicarme a eso, para dedicarme a cualquier cosa que requiera disciplina»). Jordi había dejado el colegio muy temprano, porque no le gustaba, y había tenido toda clase de trabajos, y en esa época, la de Billy Gould, cuando en realidad estaba a punto de dejar la música, había empezado en el trabajo en el que hoy, 11 años después, contra pronóstico de muchos («¿Todavía estás ahí?»), aún sigue («Sí, aquí sigo): camarero. Camarero en el María.

-Musical María.

-Perdón, Musical María. En realidad es más que camarero, ¿no?

-Camarero, disc jockey, mujer de la limpieza, encargado, portero... Depende del día. Nos turnamos.

-Una cosa: para pinchar en el María... no sé. Aquí viene gente que sabe. Sabrá mucho de rock, digo yo.

-Algo sabía y algo he aprendido. No, la verdad es que he aprendido mucho. Pero no soy un experto. Tengo buena memoria, y eso es una ventaja para pinchar. En realidad, a mí la música me ha gustado siempre, de joven compraba muchas revistas, las coleccionaba, y también vinilos, pero nunca había pensado en ella, en la música, como una forma de ganarme la vida. El trabajo en el María me lo ofrecieron porque yo pasaba mucho tiempo ahí, y los propietarios sabían que estaba en el paro.

-A mí lo que me dijeron es que usted es una especie de camarero de vocación. Que se lo pasa bien, que le gusta mucho lo que hace.

-Lo que le contaba hace un rato: hay gente que después de no verme durante algún tiempo vuelve a verme detrás de la barra y me saludan con eso: «¿Todavía aquí?» Y yo les digo: «Pues sí, mira, trabajo menos horas que tú, tengo vacaciones, como tú, estoy casi siempre rodeado de mis amigos...». Yo sé que esto parece un trabajo de chico, y sé que tengo 35 años, pero mire, guardando todas las proporciones, yo pienso en el Pinocho, ¿sabe?, el sitio este de la Boquería. Pues eso: trabajar tu rincón hasta que la espalda aguante.

-Pero es que además le sobra tiempo para trabajar en la radio, ¿no?

-Pues sí. Todo empezó en el bar, justamente, donde llegó una amiga que iba a empezar un programa en RAC1 y le faltaba una sección. Y nos dijo, a mi amigo Josep María Gual y a mí, que hiciéramos lo mismo que hacíamos en el bar. Que habláramos. Lo que teníamos, tenemos, mi amigo y yo, es nuestro propio sentido del humor, un poco surrealista. Y ella lo sabía, nos conocía. Y bueno... lo hicimos. Al principio era solo en verano, dos veranos seguidos, y en el 2008 fue toda la temporada. Claro que ahí ya le metimos algo de música.

-Y todo empezó en el bar.

-Es que en el bar pasan cosas muy bonitas...