Santuarios acondicionados

10 planes para combatir la ola de calor en Barcelona

¿Vas por la vida con más ronchas de sudor que Camacho? Aquí tienes una decena de propuestas antibochorno para atemperar el calor saharaui

Fuentes interactivas en el Tibidabo.

Fuentes interactivas en el Tibidabo.

Kleenex en la sobaquera, camisa abierta hasta el ombligo, pies en estado plasmático a punto de convertir el hidrógeno en helio... El calor barcelonés no es para aficionados. Cuando la canícula enseña la patita, Barcelona se suda y se sufre hasta lo indecible. Pero no todo está perdido. En esta jungla de hormigón, cemento y patinetes fuera de control hay espacios donde uno puede refrescarse de muchas maneras: en un lago urbano, en una piscina municipal con vistas, en una horchatería o en santuarios del aire acondicionado. Si la humedad y el bochorno te están derritiendo la sesera como un Colajet en Arizona, estas propuestas conseguirán darle un respiro a tu organismo y, de paso, borrar esas ronchas de sudor que tienes en la camisa y que rivalizan con las de José Antonio Camacho en el Mundial de Corea. Un soplo de aire fresco… nunca mejor dicho.  

En la ladera del Tibidabo 

Código fuente

Fuentes interactivas + Tibidado. Con estos simples factores en la chistera tendrás a los pequeños de la casa totalmente sometidos a tu voluntad. Las atracciones del Tibidabo siempre son una buena opción para quemar energías infantiles, pero si a eso le sumas una zona de fuentes interactivas, con efectos de luz y sonido, y abundantes chorros de refrescante H2O, la combinación es ganadora. Y si vas justo de dinero, calma: la entrada a este espacio es gratuita, no es necesario comprar la entrada del parque.   


'Pool fiction'

Piscina con vistas

Chapuzón con vistas en las Piscinas Municipales de Montjuïc.

/ Jordi Cotrina

Ponte el maillot amarillo, como si fueras el mejor escalador del Tour, y sube hasta Montjuïc. Suda, resuella, sufre, porque al final del camino hay premio y es de los gordos. En las alturas, al lado del Teleférico, te esperan las Piscinas Municipales de Montjuïc (avenida de Miramar, 31), mis favoritas por varios factores: a primera hora no hay mucha gente, la piscina es inmensa, puedes ir con los críos, Kylie Minogue la utilizó de escenario para el videoclip de 'Slow', en ella se oficiaron los saltos en las Olimpiadas del 92 y, 'tachán', la piscina cuenta con un mirador privilegiado con panorámicas de Barcelona que enamoran. Sales del agua y te secas con la ciudad a tus pies: por 7 euros, te sentirás millonario.

La newsletter de On Barcelona

Dicen que si activas esta newsletter delante de un espejo a medianoche, se te aparece Pocholo y te lleva de fiesta. Ana Sánchez te descubre cada semana los planes más originales de Barcelona.

Suscríbete


Desaire acondicionado 

Frío de vivir

La canícula se está poniendo farruca, pero 'pa' chulo tú. Si hace calor, combátelo con los chorros de aire acondicionado más gélidos de la urbe, máquinas de guerra fría que escupen aguanieve y te dejan la campanilla como un témpano. El bus interurbano es una buena opción. En el 6, por ejemplo, podrías tener un cadáver 3 meses sin notar el menor deterioro. La línea 4 del metro también es famosa por sus corrientes glaciales. En comercios, se lleva la palma BonÀrea, según muchos de mis encuestados, garantía de frío polar siempre. Phenomena (Sant Antoni Maria Claret, 168) es un cine apreciado por lo amantes del séptimo arte… y de los climas antárticos. Y si no estás para innovar, siempre tendrás los comercios de ropa de la calle de Pelai y la avenida del Portal de l’Àngel, rivalizando por ver quién consigue más hipotermias, amén del eterno El Corte Inglés, con un sistema de refrigeración que sigue siendo uno de los más fiables de Barcelona.


Ruta de la horchata 

El poder de la chufa

La pócima veraniega clásica: horchata.

/

Si no bebes alcohol, o sencillamente no te apetece tomarte un gintónic al mediodía, como hace Liam Gallagher, siempre puedes recurrir a la pócima valenciana que todo lo cura. No hay mejor remedio para atemperar el calor saharaui que asola Barcelona que la horchata. Obligatorio visitar El Tío Che (rambla del Poblenou, 44), posiblemente la horchatería con más solera de la ciudad (su horchata con granizado de limón es antológica). La Valenciana (Aribau, 16) también es una delicia y no da cuartel: lo hace todo bien. Si estás en Sant Antoni, Sirvent (Parlament, 56) te espera con el peso de la tradición y a veces alguna cola. Y si estás de compras por el centro, Planells i Donat (Portal l’Àngel, 27) te congelará el gaznate a 'chufazo' limpio.


La tormenta de hielo 

Congelado en la playa

Icebarcelona: un bar de hielo en la playa.

/ Laura Guerrero

Un bar de hielo en la playa. No es una ocurrencia de Miguel Noguera, es real, se llama Icebarcelona (Ramon Trias Fargas, 2) y es una institución del copeo en la costa barcelonesa. El reclamo de este espacio es su bar congelado, un bar recientemente restaurado que está construido con bloques de hielo. Hace tanto frío que hay que entrar con un anorak y unos guantes que te proporciona el local. Todo está hecho de hielo y el chute de frío, dicen, empieza a hacer mella en el esquimal a los 45 minutos. Por 16 euros te congelarás a gusto. Si eres friolero, en el exterior tienen una terraza a temperatura ambiente, para que sientas en toda su calurosa grandeza el aliento del litoral barcelonés.


Hamaca, paella y cloro 

Copas en remojo

Purobeach, en el Hilton Diagonal Mar, el 'beach club' de moda de Barcelona.

/

Si no sabes qué hacer con la paga doble y por culpa de este endiablado calor te sale manteca hasta en las ingles, puedes darte el capricho de Purobeach, el 'beach club' de moda en Barcelona. Es un elegante espacio al aire libre, en el Hotel Hilton Diagonal Mar (paseo del Taulat, 262-264), al que puede acceder todo el mundo, previa reserva de hamaca a partir de 60 euros. Este club-restaurante-piscina al lado del mar cuenta con 'djs' los fines de semana, ofrece comida de calidad (puedes jalar en la hamaca) y tiene una piscina golosísima de la que saldrás más arrugado que un shar pei. Si vas con amigos, puedes reservar una cama libanesa, comerte una paella XXL y sentirte jugador de fútbol por un día.  


¡Aquí está Jooohnny! 

Método Torrance

El ‘escape room’ Hotel Overlook, inspirado en el invernal ‘El resplandor’.

/

Los 'escape rooms' son siempre bienvenidos en verano. La mayoría suele cuidar mucho el asunto del aire acondicionado para que los clientes no se achicharren mientras resuelven misterios. El Hotel Overlook de Maximum Scape (Bruc, 9) está inspirado en el escenario del filme 'El resplandor'. Con sus alfombras geométricas y hachas, ofrece un relato de terror y supervivencia, con el más crudo invierno golpeando en el exterior. Quién sabe, si le pones imaginación, con un poco de suerte acabas como Jack Nicholson en la escena final del laberinto nevado: igualito que las sardinas de La Sirena.  


Ecos de frescor 

Paz y H2O

Qué tiempos aquellos en los que los niños podían remojarse los pies en la piscina urbana que esconde el Jardín de la Torre de les Aigües (Roger de Llúria, 56). La playa del Eixample, lo llamaban. Ahora está prohibido bañarse, pero el lugar, coloreado por los reflejos de la luz en el agua, sigue conservando los ecos de frescor de antaño. El Ayuntamiento está buscando nuevos emplazamientos para hacer una nueva zona de baños interurbana. 


Gaznates helados 

Cócteles contra el calor

Al lado, el cóctel Solero de Somnia, con la forma del helado de Frigo.

/

Cócteles que refrescan el gaznate y la imaginación. Cócteles que te enfrían la mala leche con inventiva y ganas de jugar. Cócteles para refrescar gaznates como los de Somnia (Montserrat, 13 bis), una coctelería-espectáculo con algunos de los tragos más locos y antárticos de Barcelona. Uno de ellos es el Solero, un cóctel servido en un recipiente con la forma del célebre helado de Frigo. Por otra parte, en la coctelería Paradiso podrás embriagarte con el Gelato Paradiso (Rera Palau, 4), un cóctel en cucurucho que parece un sueño de verano.   


El lago de BCN 

Chapoteando en la Creueta

El lago del parque de la Creueta del Coll.

/ Manu Mitru

Noticias relacionadas

Un lago en Barcelona. Suena bien, ¿no? En esta ciudad todo es posible. Y vaya si tenemos lago. Está en el parque de la Creueta del Coll (paseo de la Mare de Déu del Coll, 77) y es una de las áreas de refresco más importantes de Barcelona. Por menos de 3 euros por cabeza, podrás entrar en este equipamiento con una piscina gigantesca rodeada de verde y espacio de sobra para que las cabritilllas correteen y te dejen escuchar tu podcast favorito.