PARA FLIPAR EN COLORES

Polaroid: cócteles para alucinar pepinillos

Cuando te entre un ataque de nostalgia de los 80, no necesitas el DeLorean para viajar al pasado y revivirlos. Solo el metro. En este bar no pasa el tiempo

Abel Cobos

Polaroid, el bar ochentero más icónico.

Polaroid, el bar ochentero más icónico. / ÁLVARO MONGE

'Efectiviwonder', 'flipando en colores', 'alucinas pepinillos', 'cantidubi'. Si estas frases te parecen más cutres que el nuevo single de Isa Pantoja, probablemente naciste antes de 1980. Pero si cuando alguien te suelta una, respondes con un 'sayonara, baby', '¿qué Pretenders?' o 'toma Jeroma, pastillas de goma', probablemente eres de los que en su día patentaron esas expresiones, esos a los que el TikTok, Billie Eilish o Zendaya les suena a chino, esos que ya no pueden etiquetarse como jóvenes porque han pasado de la cuarentena.

Sí, los 80 fueron hace casi cuatro décadas y ya quedan muy lejanos. Si los disfrutaste de joven, seguramente te esté dando un ataque de nostalgia. Pero, tranquilo, para revivirlos no tienes que coger el DeLorean. Las modas se resisten a aceptar el paso del tiempo y los 80 han vueltoSu epicentro son los bares ochenteros, esos que viven en un constante 'loop' temporal y que hace años que defienden las hombreras, los calentadores y los encrespados desde la trinchera.

LO+

Nostalgia en vena y a precios más que razonables.

LO-

Te darás cuenta de que, tras los 80, Hollywood se quedó sin ideas.

El más icónico es el Polaroid Bar (Còdols, 29). El viaje hacia el pasado es instantáneo. En cuanto cruzas las puertas, suenan los números 1 de la época, desde Radio Futura hasta Cindy Lauper y Mecano. No te extrañaría que de golpe sonase un locutor de radio hablando, como en aquellos casetes que grababas manualmente y en los que siempre se colaba alguna frase indeseada.

Pasada la multitud que se acumula en la entrada, sentada en butacas rodeadas de pósters de taquillazos de la época, como 'Blade runner' o 'Los Goonies', se encuentra la barra. Bajo sus estanterías en forma de los tochos del Tetris, una chica rubia de pelo corto que viste unas mallas fluorescentes está pidiendo una copa. Te tienes que pellizcar, ¿es Olivia Newton John en 'Physical' o estás soñando? No es la única que viste 'vintage'. Este bar es un punto de peregrinaje para los 'millennials' forofos de los 80, los encargados de resucitar sus modas: los 'blazers', las botas Dr. Martens y hasta la purpurina.

Ambiente animado en el Polaroid Bar a ritmo de los mejores 'hits' ochenteros. /ÁLVARO MONGE

Mientras buscas un sitio en el bar (que se suele llenar sobre las 11 de la noche), te dan la carta, que también es víctima de la fiebre pop de los 80 que se ha adueñado del bar: sus cócteles, a seis euros, están bautizados con nombres como 'Sarah Connor', de ron, 'passoa', menta y piña, o 'Flashdance', de ron, cachaza y fruta de la pasión. «Además, con la copa viene una tapa de palomitas», añade el barista mientras prepara unos 'Beetlejuice'. Y, eso sí, aunque en Polaroid Bar celebran la época 'pre-smartphone', al entrar no tienes que dejar el móvil en una bandejita, como si fuera una clase de secundaria. Al contrario, si vas con una cita de Tinder y enseñáis a los camareros vuestro 'match', invita la casa a un par de chupitos.

Casetes y televisores de tubo

Polaroid no es el único bar ochentero. En el Cassette Bar (Est, 11), aunque no está tan tematizado, se puede encontrar el espíritu de los 80 en los casetes que decoran las luces del local (y que le dan nombre), en las minicadenas y televisores de tubo que colonizan las estanterías y en los cuadros con dibujos de color neón ochentero. Situado en el Raval, es acogedor (sinónimo de pequeño) e ideal para tomar unas copas en un ambiente menos frenético que Polaroid

Pero si lo más importante de los 80 para ti no es la moda, el cine ni los iconos pop, sino la música, pásate por el Manchester Bar (en Valldonzella, 40, y en Milans, 5). Con aire de pub británico retro, recuerda a los garitos de películas del 'thatcherismo', aunque con unos grados menos de decadencia. Abre las puertas a las 18.30 horas y hasta las 2.30 de la mañana reproduce con más insistencia que una banda tributo de The Cure sus listas de reproducción 'pospunk' y 'new wave'.

El Manchester Bar y su aire de pub británico 'retro'.

Y, por supuesto, no podía faltar el Apolo (Nou de la Rambla, 113). Que los jueves son los nuevos viernes ya no le sorprende a nadie (hasta se dice que los miércoles son los nuevos jueves), por eso la mítica sala del Paral·lel celebra su 'Cupcake', una fiesta que cada jueves revive los hits de los 80 y 90, temazo tras temazo, bailando hasta que el sudor te diga 'basta, es hora de volver a casa'.

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