Año nuevo, dieta nueva

10 restaurantes de Barcelona donde comer 'healthy' sin descuidar el paladar

Reconócelo: aún tienes aliento a turrón y langostinos. ¿Necesitas un buen antídoto contra el colesterol navideño? Descubre 10 santuarios ‘healthy’ delicatessen

Berenjena tibia del Green Spot de Diagonal. Tiene una de las cartas ’healthy’ más agradecidas de BCN.

Berenjena tibia del Green Spot de Diagonal. Tiene una de las cartas ’healthy’ más agradecidas de BCN. / Instagram

Todavía hueles a turrón de Jijona y canelones. Estás retrasando la visita el endocrino, porque sabes que la bronca será histórica. Solo te queda el sentido común como único aliado, esa vocecilla que te dice: «Se acabaron los guisos hipercalóricos, enero es el mes de la verdurita hervida, julai». Y le harás caso, aunque cocinar en el hogar no sea una opción. En estos restaurantes se encargarán de llevar a tu organismo por el buen camino, lo único que tienes que hacer es mentalizarte de que un plato de verduras puede ser tan excitante como una olla de frincandó y ellos se encargarán del resto. Fruta de postre y sacarina con unas gotitas de café para rematar. 

1. Amor de proximidad  

Salud en tu paladar

Gracias a su ambición por convertir la comida sana en comida seria, el restaurante Green Spot de Diagonal se ha convertido en un santuario para los que quieren cuidar su organismo y no descuidar su paladar. En este amplio espacio demuestran que una comida healthy no tiene que ser estrictamente vegetariana. Por eso, entre las paladas de hortalizas y verduras, en este Greeenspot encuentras también proteína animal, pero de proximidad y fiabilidad garantizadas. Por cierto, acaban de incluir novedades en su carta, como los ñoquis de calabaza con coles de Bruselas, el hummus de zanahoria asada o los macarrones con ragú de setas. No faltan sopas y ensaladas en una de las cartas 'healthy' más agradecidas (y caras) de Barcelona. / Diagonal, 593. encompaniadelobos.com


2. Chupitos sanos 

Tinto de vegano

Uno de los chupitos saludables de Bebo Cold Press.

/ Instagram

Ocupa un rincón minúsculo en Francesc Macià, pero en sus escasísimos metros cuadrados concentra una carga inmensa de salud. Todo comestible y bebible, claro, pero tendrás que llevártelo a casa o zampártelo en el Turó Park, que tampoco es mal plan. La especialidad de Bebo son los zumos cold-pressed (tiene distintas modalidades para distintas necesidades) y los chupitos saludables (el de jengibre con piña es una bomba). Pero también bordan las ensaladas: espectaculares, generosas y variadas. Mi favorita es la de lentejas con arroz y dátiles, seguida muy de cerca por la ensalada de hummus y hojas verdes. Por cierto, si vas muy en serio, pregunta por sus planes detox y comienza ya con el sufrimiento postnavideño. / Francesc Macià, 5. bebocoldpress.com


3. Siempre al verde 

We are the bol

En Bohl te sirven 'brunch' saludables e instagrameables.

/ Instagram

Seguramente mi restaurante 'healthy' favorito: Bohl. Alérgico a la proteína animal, este paraíso vegetariano recibe gustoso a incontables carnívoros, servidor el primero…, gente que desea comer verde sin tener un enero negro. Te ponen un 'brunch' saludable a base de bols de açai, tazones de 'porridge' y unas tostadas de aguacate que da pena comérselas de tan cuquis. En los platos fuertes, obligatorio recurrir al Susnhine Curry con verduras y tofu, los espaguetis integrales de espelta con 'zoodles' de calabacín o la ensalada Green Goddess (una sobredosis de verde que te deja como nuevo). ¿Antojito irrefrenable? También hay pastelería sin azúcar, tranquilo, que no le dará un patatús a tu cuñado el nutricionista. / Trafalgar, 47. bohl.co


4. ‘Burger king’ 

Jardín botánico

La Suegra del Jardinero -un oasis de plantas- tiene una de las mejores cartas de burgers y bocadillos veganos y vegetarianos de la ciudad.

/ Manu Mitru

El nombre del local bien podría ser el título de un libro de Mario Vargas Llosa, pero a diferencia de las obras del peruano, en este restaurante no te aburrirás. Primero porque parece un jardín; todo el local está rebozado de plantas, es un chute de clorofila que te predispone a probar su carta, un catálogo de platos y tapas que podrían pertenecer a un restaurante omnívoro, pero juegan hábilmente la carta verde. Diablos, ¡hasta la milanesa es vegana! En La Suegra del Jardinero no hay carne, y a nadie le importa, porque dispone de uno de los mejores listados de burgers y bocadillos veganos y vegetarianos de la ciudad. Para darte el gustazo sin remordimientos.  / Provença, 125. bar-botanico-la-suegra-del-jardinero.negocio.site


5. Fast good 

Honestidad total

En Honest Greens manda lo vegetal: productos plant-based y de proximidad.

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El 'fast food' no tiene que ser fat food. La prueba de que cada vez hay más gente que quiere comer rápido y saludable la encontramos en el rotundo éxito de los restaurantes Honest Greens. Sí, podemos considerarlo una cadena (4 sucursales ya en Barcelona y seguro que habrá más), pero el rendimiento que ofrecen sus platos supera al de muchos restaurantes supuestamente sanos. El grueso de su carta se sostiene en productos plant-based y mandanga de proximidad. Y manda lo vegetal, claro. Tienen en cuenta a los vegetarianos, a los fieles a la dieta keto, a los intolerantes al gluten, e incluso a los carnívoros (hay pescado, ave y ternera). Y podrás completar tus propios platos eligiendo la proteína y acompañamientos, hincharte a ensaladas, meter el hocico en un bol de frutas o descubrir el lado bueno de villanos como la coliflor. Tiro seguro. / Rambla de Catalunya, 3. Pla de Palau, 11. Tuset, 4. Diagonal, 208. honestgreens.com 


6. Menú del día 

Galones vegetales

Lentejas del menú del día de esta semana de Teresa Carles.  

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En esta exitosa catedral vegetariana pesan los galones. Teresa Carles lleva manejando verduras, cereales, legumbres, hortalizas y sustitutos de la carne desde 1979. En la carta hay antídotos de todo tipo contra el colesterol, platos que se dan de hostias con la alimentación perruna que te has marcado esta Navidad. No obstante, mi opción favorita es su menú del día. Seguramente el menú vegetariano con la mejor relación calidad-precio que conozco. Además, puedes hacértelo a medida y pedir un plato o dos, o prescindir del postre. Ensalada griega, crema de verduras, 'noodles' de trigo, risotto de alcachofa… Cada semana, ofrece un menú del día distinto. En un Raval descontrolado e invadido por burgers, empanadas y porciones grasientas de pizza, Teresa Carles es como un flotador milagroso en un océano de grasa embravecido. / Jovellanos, 2. teresacarles.com/tc


7. Verduras ‘deluxe’ 

Healthy sofisticated

Virens: cocina 'healthy' de alto copete.

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En el restaurante Virens, situado en los bajos del hotel Almanac, tienen muy claro de qué va esto: sano no es antónimo de sofisticado. El chef Rodrigo de la Calle ha estructurado una carta de altas prestaciones en la que predominan las verduras y hortalizas. Hay arroces y proteína animal, sí, pero se antojan los secundarios en una película dedicada por entero al producto ecológico y de proximidad. Nabo encurtido, tartar de remolacha, crema de coliflor, pimientos rojos con yema de huevo, 'tatin' de puerros… Esto es cocina 'healthy' de alto copete. Además, hay diferentes menús degustación para diferentes sensibilidades, e incluso cuentan con quesos veganos, por si quieres hacerte el activista incluso en los postres. / Gran Via, 619. virensbarcelona.com


8. Ahumado saludable 

Vegetales y brasa

Hummus de haba blanca de Fat Veggies.

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Madera, humo, verduras y vegetales. La fórmula de su hermano Fat Barbies, pero en formato barbacoa 'healthy', es decir, sin rastro de carnes. Te juran que trabajan con proveedores de prestigio e ingredientes locales, orgánicos y ecológicos; desde los vegetales, hasta la madera de olivo que emplean para darles sabor. Las zanahorias y la coliflor son algunos de los iconos de este escudería humeante. La cocina vegana y vegetariana adquiere otra dimensión y se muestra juguetona en Fat Veggies: ahí están el hummus de haba blanca, las kombuchas caseras o la seta maitake braseada. Por cierto, saldrás oliendo a barbacoa, ni en Dior hacen perfumes tan sofisticados. / París, 168. fatveggies.com


9. Contra la fritura 

Vapor ustedes

Gyozas de verdura de Vabowl. Aquí los platos se someten a la magia del vapor.

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¿Se te han empañado las gafas cosa mala? No estás en una sauna finlandesa, estás en Vabowl. Lo de las gafas lo digo porque en este espacio no hay sitio para fritos y otros obstructores de arterias, en Vabowl los platos se someten a la magia del vapor. Tienen carne, pescado y marisco, por supuesto, pero lo más recomendable, después de comerte 12 kilos de turrón y dos carretas de langostinos, sería atacar la sección de minibols vegetales: gyozas de verdura, sopa, tofu macerado, rollitos vegetales, albóndigas veggies, setas, las opciones son variadas y los precios ajustados, de hecho, por menos de 13 euros te agencias un menú del día vaporizado de lo más satisfactorio.  / Diputació, 139. vabowl.com


10. Carrocería fiable 

Menús ajustados

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En Amaltea tienen menú incluso los fines de semana.

/ Instagram

En Amaltea los precios son tan sanos como su comida vegetariana. El menú del día es sin duda el objetivo prioritario en plena cuesta de enero. Cremas frías y calientes, arroz integral con algas y verduras al vapor, curry, puré, burritos veganos, la lista de ofrecimientos es interminable y el precio de lo más razonable. Tienen menú incluso los fines de semana, aunque por un precio pelín más alto: es domingo y me zampo un puré de brócoli, unos escalopines de seitán con puré y aguacate, postre, pan y bebida. Solo 17, 30 euros. Siesta ligera. / Diputació, 164. restauranteamaltea.com